En Yakarta, miles de jóvenes y estudiantes llevan manifestándose desde el pasado viernes en protesta por las prioridades de gasto del gobierno del presidente Prabowo Subianto y la reciente decisión de aumentar los precios de la gasolina. El detonante inmediato fue el aumento del 32% en algunos combustibles no subsidiados. Las movilizaciones, convocadas bajo el lema “Hacia una Indonesia en bancarrota”, han inundado el centro de la capital indonesia, donde se han registrando bloqueos y cargas policiales.

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El descontento social se agudizó tras un sustancial incremento en el precio de los combustibles aplicado este lunes 15. Aunque el gobierno de la mayor economía del sudeste asiático había mantenido congeladas las tarifas de la gasolina mediante subsidios, a pesar del repunte de los precios internacionales del crudo causado por la guerra contra Irán, el Gobierno de Prabowo decidió retirar dichas ayudas. Los estudiantes, vestidos con sus chaquetas universitarias amarillas y azules, portaban pancartas con consignas como “No al aumento del precio del combustible” y tildaron al gabinete presidencial de “Muro de la Vergüenza”.

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El líder estudiantil de la Universidad de Indonesia, Yatalathof Ma'shum Imawan, detalló que el movimiento sostiene cinco exigencias fundamentales, entre las que destacan la cancelación del programa insignia de comidas gratuitas y de las cooperativas de aldeas, la reducción de los precios del combustible y de los alimentos básicos, y el fin del gasto público que consideran “despilfarrador”. El programa de comidas gratuitas, diseñado teóricamente para llegar a 83 millones de niños y mujeres embarazadas, enfrenta duras críticas de la oposición y los sectores obreros por ineficiencia y riesgo de filtraciones financieras; asimismo, se ha reportado que miles de menores sufrieron intoxicaciones alimentarias por las raciones distribuidas. De igual forma, activistas y estudiantes expresaron su preocupación por la expansión de las funciones militares en los asuntos civiles bajo el mandato de Prabowo, temiendo un retroceso hacia el régimen fascista del expresidente Suharto.