Irán suspende las negociaciones con EEUU en Suiza
La delegación de Teherán abandonó la cumbre de Bürgenstock tras las nuevas amenazas de ataques por parte de Trump; el tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz registró ayer una caída inmediata.
Este domingo, la delegación de la República Islámica de Irán interrumpió de forma abrupta las conversaciones bilaterales que mantenía con Estados Unidos en el complejo de Bürgenstock, cerca del lago de Lucerna, en Suiza. Según informó la agencia oficial de noticias iraní IRNA, la representación de Teherán tomó la decisión de abandonar la sede de los encuentros inmediatamente después de una reunión con el intermediario qatarí, como respuesta directa a una serie de amenazas lanzadas públicamente por el presidente estadounidense, Donald Trump. Las negociaciones, que contaban con la mediación conjunta de Qatar y Pakistán, habían comenzado por la mañana con encuentros separados y una posterior sesión multilateral destinada a coordinar la aplicación del memorando de entendimiento firmado el miércoles pasado, que incluía el fin de la guerra en todos los frentes, incluyendo el Líbano.
El equipo negociador iraní abandona la reunión.
El encuentro estuvo lleno de momentos de tensión, como cuando el líder del equipo negociador de Catar ignoró intencionadamente al representante americano, JD Vance.
El colapso del diálogo se desencadenó tras la publicación de un mensaje del presidente Trump en su plataforma Truth Social, en el cual amenazó a Irán con “golpearle muy fuerte de nuevo, exactamente como hicieron la semana pasada, pero más fuerte, en caso de que la República Islámica no detenga a sus aliados financiados y evite que causen problemas en la región”. Pocas horas después, en una entrevista concedida a la cadena de televisión Fox News, el mandatario estadounidense elevó la presión al advertir a Teherán sobre el cierre del estrecho de Ormuz, afirmando que si dicha vía marítima era bloqueada, los iraníes “ya no tendrían país e incluso ni siquiera podrían regresar al suyo”, en una alusión directa al equipo diplomático presente en Suiza. Esta postura de la Casa Blanca contrastó con la línea mantenida por el vicepresidente estadounidense, JD Vance, quien participaba presencialmente en las conversaciones de Bürgenstock y había defendido previamente la posibilidad de abrir “una nueva etapa en las relaciones bilaterales”, restando importancia al impacto de la violencia en el Líbano y asegurando que se habían registrado avances.
Por su parte, el presidente del Parlamento y jefe del equipo negociador de Irán, Mohamed Baqer Qalibaf, restó importancia a las declaraciones de Trump y aseguró que las Fuerzas Armadas de su país “están plenamente preparadas para responder a cualquier acción militar de Washington”. El dirigente iraní advirtió al Gobierno estadounidense que era mejor que “cuidaran sus declaraciones” y sentenció que “por mucho que ellos hablen, son las autoridades de Teherán quienes actúan”. Antes de que se decretara la suspensión de la cumbre, el Ministerio de Exteriores de Irán había insistido en que el programa nuclear del país no se abordaría en esta primera ronda y que las reuniones se limitarían estrictamente a la aplicación del memorando, condicionando cualquier avance posterior a que Estados Unidos garantizara un alto el fuego efectivo en el Líbano, donde Israel mantiene operaciones militares desde marzo y donde el sábado se reportó el asesinato de 47 personas en bombardeos israelíes.
El principal punto de fricción técnica y comercial de la jornada se concentró en el estrecho de Ormuz. Irán comunicó formalmente un nuevo cierre de este paso marítimo como represalia por la continuidad de las operaciones militares en territorio libanés, y la agencia de noticias Fars, citando una fuente militar interna, confirmó que se suspendió la emisión de nuevos permisos de tránsito para buques comerciales hasta nuevo aviso. Aunque el Gobierno de EEUU puso en duda de manera pública la efectividad real del bloqueo, los datos comerciales de navegación recogidos por la agencia Reuters reflejaron una parálisis inmediata del tránsito en la zona, detallando que “solo un pequeño petrolero cruzó el estrecho con sus transpondedores activados” tras el anuncio oficial de Teherán. Este cierre técnico amenaza con revertir la reciente tendencia a la baja en el precio internacional del petróleo, el cual había descendido tras la firma del memorando del miércoles pasado.