El brote de ébola declarado a mediados de mayo en el este de la República Democrática del Congo (RDC) ha superado ya la barrera de los mil casos confirmados, acumulando cerca de 270 fallecidos, según el último balance oficial emitido por las autoridades sanitarias del país africano y recogido por la agencia Europa Press este martes. Los datos consolidados por el Ministerio de Sanidad congoleño cifran exactamente en 1.048 los casos positivos detectados hasta la fecha, con un saldo de 267 víctimas mortales y 112 pacientes que han logrado recuperarse por completo de la enfermedad, lo que sitúa la tasa de letalidad de este episodio epidemiológico en un 25,5%. Acto seguido, el informe gubernamental detalla que 371 personas permanecen hospitalizadas bajo estricta observación médica y que los equipos de intervención mantienen una tasa de seguimiento de contactos estrechos del 70,8%.

Los esfuerzos de supervisión e investigación epidemiológica en el terreno se han reforzado de manera exhaustiva en las últimas semanas, dando respuesta al 100% de las alertas sanitarias notificadas y controlando el 97% de los desplazamientos en los diferentes puntos de entrada aduaneros del territorio. El epicentro del brote se mantiene localizado en la provincia oriental de Ituri, donde ya se contabilizan 22 zonas sanitarias directamente afectadas por la transmisión del virus, a las cuales se suman once demarcaciones damnificadas en Kivu Norte y tres focos adicionales en la provincia de Kivu Sur. Ante la magnitud de la crisis y las dificultades de acceso a determinados núcleos de población, el Ejecutivo congoleño ha realizado un llamamiento urgente en el que solicita “el firme compromiso de todos sus socios internacionales para superar los actuales desafíos logísticos en materia de rastreo de contactos, ampliación de la capacidad de recepción hospitalaria, apoyo técnico a las brigadas de primera línea y asignación de fondos económicos de contingencia”.

Por su parte, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha activado sus protocolos máximos de alerta y ha declarado formalmente este brote como “una emergencia de salud pública de interés internacional” debido a su inusual velocidad de propagación. El director de operaciones de la organización, Abdirahman Mahamud, advirtió de que este escenario “representa el mayor número de casos confirmados en un solo mes para un brote de ébola en toda la historia sanitaria del continente africano”. No obstante, el experto destacó algunas señales positivas en la respuesta de contención, como el incremento en la dotación de infraestructuras que ya supera las 500 camas de tratamiento disponibles y una capacidad de laboratorio fortalecida capaz de procesar más de 2.000 pruebas diagnósticas diarias, al tiempo que se confirmaba la ramificación del virus fuera de las fronteras congoleñas tras notificarse 19 contagios y dos fallecimientos en la vecina Uganda.