Oracle despide a 21.000 trabajadores para aumentar su margen de beneficio
Bajo el pretexto de la adopción de la IA, la multinacional despide a uno de cada diez empleados y amenaza con más “ajustes de plantilla”, tras obtener 12.400 millones de dólares de beneficios en 2025.
La corporación tecnológica estadounidense Oracle ha confirmado el despido de aproximadamente 21.000 empleados a tiempo completo durante el desarrollo de su último ejercicio fiscal. Según consta en el informe anual remitido por la compañía tecnológica este martes a los reguladores financieros de Wall Street, en Nueva York, la firma cerró su ejercicio con 141.000 empleados, lo que supone un recorte drástico del 13% de su plantilla global en apenas un año. La corporación trata de justificar los despidos mediante la adopción en implantación de la inteligencia artificial. Las grandes firmas de Silicon Valley están trasladando el coste de la transición tecnológica a las clases trabajadoras, destruyendo empleo estable para reducir costes operativos e inflar sus valoraciones bursátiles.
La preocupación en los entornos laborales se ha visto agravada por las advertencias explícitas de la dirección de Oracle en su memoria financiera, donde admite abiertamente que los despidos “no han terminado y que el despliegue de la IA continuará”. Mientras miles de hogares afrontan el impacto directo del desempleo, la corporación ha enfocado sus recursos hacia la especulación en el mercado de valores, lo que paradójicamente provocó volatilidad en la Bolsa de Nueva York, donde las acciones de la firma registraban una caída superior al 2% este martes, sumándose al descenso del 5% experimentado durante la jornada del lunes. Sin embargo, la firma obtuvo unos beneficios de 12.400 millones de dólares durante el ejercicio de 2025.
El contraste entre los despidos masivos y los beneficios de la tecnológica quedó evidenciado tras el anuncio del expresidente estadounidense Donald Trump sobre una megaalianza entre OpenAI, Softbank y la propia Oracle para movilizar una inversión de 500.000 millones de dólares en infraestructuras de IA, confirmando que la prioridad corporativa radica en la acumulación de capital y el desarrollo de centros de datos por encima de los puestos de trabajo de miles de familias trabajadoras.