Sánchez intenta desmentir el carácter “general” de la corrupción
Compareció ayer para hablar sobre los casos de corrupción vinculados al PSOE y, a pesar de señalar a Ábalos, Cerdán y Díez, defendió a Zapatero y vinculó la corrupción con "personas concretas". No convocará elecciones.
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, compareció ayer a las 09:00 de la mañana en el Congreso de los Diputados debido a los últimos casos de corrupción que han salido a la luz vinculados al PSOE. Así, aunque reconoció los que podrían ser los casos más destacados, limitó la responsabilidad al nivel más individual y rechazó la interpretación sobre el carácter estructural y “general” de la corrupción: “Están intentando crear la sensación de que hay una corrupción generalizada”.
Ante la “frustración y desesperación” de la ciudadanía, Sánchez ha querido desmentir la idea de que todos los políticos profesionales son “iguales”, y ha defendido que “no tenía conocimiento” de la corrupción dentro del PSOE y que “jamás” habría permitido algo así. Respecto a los casos que ya están resueltos o a medio resolver, concretamente aquellos en los que está implicada la Secretaría General del PSOE (vinculados principalmente a José Luis Ábalos, Santos Cerdán y Leire Díaz), el presidente habló con bastante firmeza, admitiendo la corrupción: “La degradación ya ocurrió, ahora veremos su purga. Queremos que paguen”. Es más: dijo que no puede haber “impunidad” y que “respeta y da por buena” la condena de Ábalos.
Sin embargo, Sánchez ha evitado asumir responsabilidades vinculando la corrupción con “personas concretas” y, aferrándose de forma indirecta a la idea del llamado lawfare, ha denunciado que se están “mezclando las noticias con rumores y bulos”. Además, ha vuelto a hablar en defensa de José Luis Rodríguez Zapatero, reafirmando su “confianza” en él e sugiriendo que detrás de las acusaciones contra Zapatero se encuentra su postura política: “Es el presidente que reivindicó el feminismo, nos sacó de una guerra ilegal en Irak y acabó con la violencia en el País Vasco. Y eso molesta a más de uno”. Zapatero ha sido imputado en la investigación sobre Plus Ultra, y Sánchez afirmó que el gobierno no favoreció de forma irregular a dicha empresa: “Lo hicimos con todas las compañías durante la época del COVID, y con todas las garantías”.
Sánchez también salió en defensa de sus familiares, afirmando que las acusaciones contra su esposa Begoña Gómez y su hermano David Sánchez “carecen de fundamento”. A Gómez le retiraron el pasaporte ayer mismo por orden del juez Juan Carlos Peinado.
“Confío en la Justicia de mi país”, añadió el presidente, y confirmó que no convocará elecciones, a pesar de que el PP lo ha solicitado con insistencia. “Deberíamos echar a este gobierno mediante una moción de censura hoy mismo”, ha expuesto Alberto Núñez Feijóo. Ante esto, Sánchez ha comunicado que el PSOE continuará con la legislatura: “La pregunta no es si debemos continuar, sino cómo no vamos a continuar”.