Israel y Líbano alcanzan un ‘acuerdo marco de paz’ con mediación de EEUU
El acuerdo incluye dos “zonas piloto” de las que el ejército israelí “se retirará” para que entre el ejército libanés bajo supervisión de Washington; Tel Aviv confirma que mantendrá su ocupación.
Este viernes, en Washington, el secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, anunció formalmente que los gobiernos de Israel y el Líbano han alcanzado un acuerdo marco “destinado a establecer las bases para una paz y seguridad duraderas en la región”. El anuncio oficial se produjo tras la culminación de la quinta ronda de negociaciones bilaterales que las delegaciones de ambos países mantuvieron en la capital estadounidense desde el pasado martes, contando con el respaldo y la mediación activa de la administración de Trump. Durante su comparecencia ante los medios, en la cual estuvo acompañado por el embajador israelí, Yechiel Leite, y la embajadora libanesa, Nada Hamadeh Moawad, el jefe de la diplomacia norteamericana, recién llegado de una gira oficial por Oriente Medio, definió la firma de este documento como “un primer paso difícil pero fundamental que ambos Estados han decidido dar de manera conjunta”.
Como consecuencia directa de este entendimiento político, el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, informó mediante un mensaje grabado que las Fuerzas de ocupación “procederán a retirarse de dos zonas específicas ubicadas en el sur del Líbano”, cuyos nombres no fueron detallados de forma inmediata, con el fin declarado de “permitir que el Ejército regular libanés asuma el control del territorio y se organice operativamente”. De acuerdo con las declaraciones del mandatario israelí, el ‘repliegue’ se implementará bajo la modalidad de dos “zonas piloto recomendadas por la cúpula militar”; la primera de ellas se encuentra localizada fuera de la denominada “zona de seguridad”, al sur del río Litani, mientras que la segunda está situada al norte del citado río, en una franja que había sido ocupada militarmente por las tropas de Israel en las últimas semanas y que, según Netanyahu, el Ejército “ya no necesita mantener bajo su control directo”.
A pesar de este acuerdo, el primer ministro de Israel fue categórico al señalar que su país “mantendrá de momento la presencia de fuerzas armadas en la zona de seguridad del sur del Líbano”, catalogando dicha permanencia como “un logro estratégico irrenunciable para la seguridad”. Por su parte, la delegación del Líbano, representada por la embajadora Hamadeh Moawad, expresó su agradecimiento hacia el Gobierno de Estados Unidos por albergar “estas históricas mesas de diálogo”, calificando el acuerdo como un “hito trascendental orientado a la restauración de la soberanía nacional, la integridad territorial y el retorno definitivo de los ciudadanos libaneses desplazados a sus tierras originarias a través de un cese permanente de las hostilidades”.