Mercedes-Benz exige a su plantilla trabajar más por el mismo sueldo
Mediante una carta, la cúpula de la automovilística anuncia que pospone un pago extraordinario previsto para julio por convenio y que alargará la semana laboral de 35 horas.
La dirección del fabricante automovilístico alemán Mercedes-Benz ha exigido formalmente a sus trabajadores en Alemania un incremento en el tiempo de trabajo sin que esto conlleve un aumento en sus retribuciones económicas, argumentando la “necesidad de hacer frente a los graves retos estructurales y financieros que atraviesa la corporación”. Así consta en una carta interna dirigida a la plantilla del país europeo y difundida este viernes por la agencia de noticias Dpa, que ha tenido acceso directo al documento. En la misiva, el consejo de administración de la firma automotriz defiende que “trabajar más tiempo por el mismo salario en todas las áreas de la compañía constituye la vía más directa y justa para superar la coyuntura actual”.

Como primera medida de contención, la cúpula directiva ha anunciado el aplazamiento hasta el próximo año de un pago extraordinario que estaba originalmente programado para el mes de julio, conforme a lo establecido en el convenio colectivo vigente. Esta suspensión “temporal” afectará a unos 90.000 de los aproximadamente 108.000 empleados que la multinacional tiene en territorio alemán. Aunque el importe total de la retención no se ha especificado, la bonificación afectada corresponde al denominado ‘componente de transformación anual’, un incentivo que representa el 18,4% del salario mensual individual de cada empleado. De manera paralela, la dirección de Mercedes-Benz tiene la intención de iniciar conversaciones formalmente en las próximas semanas con el comité de empresa para debatir una ampliación de la jornada de trabajo, que actualmente se sitúa en 35 horas semanales según el marco regulatorio sectorial, sin otorgar ninguna compensación económica adicional.
Para tratar de justificar estas exigencias a los trabajadores, el consejo de administración citó "tres grandes desafíos globales que amenazan la estabilidad de la firma, entre los que destacan las crecientes restricciones al libre comercio internacional, las complejidades comerciales en el mercado chino y el deterioro de la competitividad de Alemania como epicentro de la actividad empresarial".