Ansarallah declara la movilización general en Yemen
Cientos de miles de combatientes anuncian su “plena disposición” para “expulsar a la coalición liderada por Arabia Saudí y respaldada por EEUU”, así como la presencia israelí en Somalilandia.
El movimiento político y militar yemení Ansarallah ha lanzado una campaña de movilización generalizada a escala nacional, declarando el estado de preparación combativa absoluta con el objetivo de poner fin a lo que definen como “la agresión, el bloqueo y la ocupación extranjera” en el país. Según informaciones difundidas por los medios locales oficiales Saba y Al-Masirah, las concentraciones armadas tribales y los preparativos logísticos se han intensificado sustancialmente en múltiples regiones clave del territorio, incluyendo la capital, Saná, así como las provincias de Dhamar, Hodeida, Ibb, Hajjah y Al-Jawf. En este último punto geográfico, los clanes de la influyente tribu Bani Nawf han proclamado de forma explícita su adhesión a las directrices de la comandancia central, confirmando su disposición para “responder de manera inmediata ante cualquier eventual repunte de las hostilidades en las líneas de contacto”.
Por su parte, la jefatura de las Fuerzas de Movilización General de Ansarallah ha manifestado públicamente su “plena e inmediata disposición” para enviar contingentes de refuerzo a la vanguardia operativa en el momento y lugar que determine su líder supremo, Abdul-Malik al-Houthi. Desde la organización se ha subrayado que esta demostración de fuerza “se enmarca dentro de un esfuerzo coordinado por recuperar los derechos soberanos y los recursos económicos del país”, así como por “forzar la retirada de las fuerzas de la coalición liderada por Arabia Saudí y respaldada por Estados Unidos”. Asimismo, los portavoces oficiales del grupo armado han asegurado que “cientos de miles de nuevos reclutas ya han completado de manera satisfactoria los programas de instrucción militar especializada”, los cuales han sido bautizados institucionalmente bajo el nombre de cursos Diluvio de Al-Aqsa.


Este despliegue masivo de fuerzas se produce en un escenario de extrema volatilidad geopolítica en Oriente Medio, condicionado por las negociaciones en torno al memorando de entendimiento entre Irán y Estados Unidos, así como por la continuación de la ocupación en Palestina y el Líbano. Paralelamente, los observadores de la región han constatado un repunte de las escaramuzas armadas directas a lo largo de varios puntos de fricción en el sur de Yemen. Ante esta coyuntura, la dirección política de Ansarallah ha reiterado sus advertencias sobre la posibilidad de reanudar las operaciones de castigo en las rutas marítimas estratégicas del mar Rojo y el golfo de Adén, extendiendo además sus amenazas de represalia contra cualquier despliegue o presencia de intereses israelíes en la región colindante de Somalilandia.