Una persona ‘muere’ cada ocho días bajo custodia del ICE
Informes señalan un incremento del 140% en la tasa de mortalidad coincidiendo con el segundo mandato del presidente Trump, documentando 52 decesos en los primeros 500 días de la actual administración.
El pasado jueves 25, las organizaciones Human Rights Watch y Physicians for Human Rights publicaron un informe titulado “Morir en detención: aumento de las muertes en un sistema de detención migratoria en expansión en Estados Unidos”. Este documento, de 73 páginas de extensión, revela que al menos 52 personas han ‘fallecido’ bajo la custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés) durante los primeros 500 días del segundo mandato del presidente Donald Trump. De acuerdo con el análisis estadístico y médico especializado presentado por ambas entidades, este volumen de decesos equivale a una ‘muerte’ cada ocho días, lo que refleja un fuerte y preocupante incremento en la tasa de mortalidad dentro de las instalaciones de la institución migratoria.
El estudio detalla que el aumento de la mortalidad se suscita en un contexto donde la actual administración de Trump está deteniendo a un número récord de inmigrantes, frecuentemente bajo condiciones descritas como “inhumanas y degradantes”, al tiempo que se desmantelan los mecanismos internos de control. Durante el primer año de este segundo periodo presidencial, la población de personas recluidas por el ICE experimentó un crecimiento del 77%, elevándose de aproximadamente 40.000 a más de 71.000 internos. De forma paralela, la tasa de fallecimientos en las instalaciones supervisadas por la agencia aumentó en un 140%. Al respecto, Brian Root, asesor sénior sobre tecnología y derechos humanos de Human Rights Watch, manifestó que “las personas están muriendo bajo custodia a la tasa más alta registrada en muchos años, incluso ponderando el alza en la cifra total de detenidos”.
Para la fundamentación de la investigación, Human Rights Watch efectuó un análisis cuantitativo de los decesos registrados entre el 1 de octubre de 2015 y el 4 de junio de 2026, examinando la evolución de la mortalidad a lo largo del tiempo. Por su parte, Physicians for Human Rights evaluó clínicamente las 39 muertes acaecidas durante el primer año de la presente administración Trump, basándose en la limitada información pública disponible.
La investigación concluye, de igual manera, que ICE limita de forma severa el flujo de información hacia las familias, el Congreso y la opinión pública, obstaculizando la fiscalización efectiva de sus operaciones y la exigencia de responsabilidades. La “Gestapo de Trump” suele demorar la difusión de los fallecimientos, contraviniendo sus normativas internas que exigen notificar públicamente en un plazo de 48 horas y detallar las circunstancias en 30 días. La doctora Katherine Peeler, coautora del documento, profesora adjunta de Pediatría en la Facultad de Medicina de Harvard y asesora de Physicians for Human Rights, apuntó que en los expedientes médicos e institucionales a los que se logró tener acceso “se observan incumplimientos estremecedores del deber de cuidado”.