La ciudad italiana de Génova fue escenario este martes 30 de junio de una masiva movilización de carácter antifascista con motivo del sexagésimo sexto aniversario de la revuelta popular de 1960, un hito histórico en el que los obreros impidieron la celebración del congreso del partido fascista Movimiento Social Italiano (MSI) y propiciaron la posterior caída del Gobierno de Fernando Tambroni. Según informaron los medios locales, entre ellos el portal informativo GenovaToday, la jornada conmemorativa se articuló a través de dos convocatorias diferenciadas que recorrieron las principales calles de la capital de la región de Liguria para rendir tributo a los caídos de la resistencia y reivindicar proclamas antifascistas frente al panorama político contemporáneo.

El primer bloque de las movilizaciones comenzó a las 16:45 horas bajo el Puente Monumental de la calle XX Settembre, un punto de encuentro modificado estratégicamente por las organizaciones convocantes, la Confederación General Italiana del Trabajo (CGIL) y la Asociación Nacional de Partisanos de Italia (ANPI), para proteger a los asistentes de las elevadas temperaturas que motivaron la activación de la alerta por ola de calor en la zona. En este lugar emblemático se realizó la tradicional ofrenda floral en memoria de los 1.863 partisanos caídos y los 2.250 deportados a campos de concentración durante la Segunda Guerra Mundial, antes de dar inicio a una marcha en dirección a la plaza De Ferrari. 

A través de un comunicado conjunto, ambas agrupaciones señalaron que aquella histórica rebelión de los trabajadores supuso “una gran victoria del país y del mundo del trabajo para salvaguardar los valores de la Constitución frente a los herederos del fascismo”. El acto institucional concluyó en la plaza con las intervenciones de los líderes sindicales Igor Magni y Francesca Re David, el presidente de la ANPI local Massimo Bisca, y la alcaldesa de la ciudad, Silvia Salis, cerrando con homenajes ante las lápidas de los políticos del PSI Sandro Pertini y Fulvio Cerofolini en el largo Pertini.

De forma paralela, a partir de las 18:00 horas, el colectivo Genova Antifascista encabezó una segunda manifestación de perfil más combativo que congregó a un millar de personas desde la estación marítima de Piazza Principe hasta la misma plaza De Ferrari. Bajo la premisa de que la jornada no constituía únicamente un acto de memoria estática, los portavoces de la organización afirmaron desde la cabecera que el objetivo central era “revivir y actualizar los hechos del 30 de junio de 1960” para mantener activa la lucha de la Resistencia frente a las dinámicas actuales de “explotación y represión de los gobiernos neoliberales”. A lo largo del trayecto, los manifestantes entonaron cánticos en contra del militarismo, exhibieron numerosas banderas de Palestina y lanzaron consignas críticas hacia figuras del nuevo fascismo actual como el exgeneral Roberto Vannacci, fundador de Futuro Nazionale, desplegando una pancarta en la galería Nino Bixio en la que tildaban de “siervos y payasos” a los promotores de los decretos de seguridad contemporáneos, trazando un paralelismo con el antiguo gabinete de Tambroni.

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Video: @Agitacion_ (X)

La marcha anticapitalista y antifascista registró diversos momentos de protesta simbólica en puntos clave del recorrido urbano genovés. En la plaza de la Zecca se quemó una efigie del Estado de Israel ante el Comando de la OTAN en señal de repudio por el genocidio en Palestina, mientras que a su paso por la plaza Corvetto, frente a la sede de la prefectura protegida por efectivos policiales, los manifestantes depositaron cascos laborales y activaron fumígenos para recordar a los obreros fallecidos recientemente en accidentes de trabajo. Tras mostrar también carteles de solidaridad con el pueblo cubano en la vía XII Ottobre, los colectivos afirmaron que buscarán “hacer tierra quemada alrededor de los fascistas y de quienes avivan el fuego del racismo”. La movilización culminó en la plaza De Ferrari con el encendido de fuegos artificiales y la exhibición de una réplica a escala real de la icónica fotografía del vehículo en llamas de 1960, sellando la jornada con la convocatoria a un nuevo encuentro masivo el próximo 19 de julio para conmemorar el vigesimoquinto aniversario de las protestas contra la cumbre del G8 de 2001.