Un concejal de Vox allana el local del Sindicat d'Estudiants en València
Las cámaras de seguridad captan a Juanma Badenas y a dos personas más registrando y grabando las oficinas de la organización tras haber entrado rompiendo la cerradura.
El concejal y exportavoz de Vox en el Ayuntamiento de València, Juanma Badenas, allanó el local organizativo del Sindicat d'Estudiants en la capital valenciana tras romper la cerradura de la entrada principal. El suceso, ocurrido en la tarde de ayer, quedó plenamente registrado en las cámaras de seguridad instaladas en el inmueble, lo que llevó a la organización estudiantil a tramitar de inmediato una denuncia formal ante los juzgados de la ciudad.
Los miembros del colectivo descubrieron los daños en el acceso al intentar ingresar a las instalaciones para desarrollar sus actividades habituales y, tras reparar la puerta, revisaron las grabaciones del sistema de videovigilancia interno. Las imágenes muestran cómo el edil, acompañado por otras dos personas, accedió sin autorización al recinto para registrar las salas y las mesas de trabajo mientras grababa en video y permanecía en el lugar de manera prolongada.
El concejal de Vox, Juanma Badenas, y dos personas más, allanan ilegalmente el local del Sindicat d'Estudiants en València, rompen la cerradura, registran las salas y lo graban. Esto es fascismo.
— Sindicato de Estudiantes 🇵🇸 (@SindicaEstudian) July 3, 2026
Las imágenes de nuestras camaras lo han registrado. No puede quedar impune. Difunde pic.twitter.com/6iamDavR2j
El inmueble afectado es un espacio de titularidad pública ubicado en València, cedido oficialmente al Sindicat d'Estudiants desde hace más de tres años en el marco de un programa de colaboración institucional con diversas entidades de carácter social. Ante el asalto a sus oficinas, los servicios jurídicos y los abogados de la asociación han iniciado acciones legales para poner al concejal a disposición de la autoridad judicial competente, exigiendo además su dimisión irrevocable e inmediata de todos sus cargos públicos en el consistorio valenciano. En su comunicado oficial, los representantes del sindicato calificaron la intervención como un “brutal atropello” y “una violación intolerable de sus derechos fundamentales”, definiendo el acto de forma directa como “fascismo en estado puro”.