Alrededor de 31.000 personas se manifestaron este sábado en la ciudad de Erfurt, ubicada en el estado federado de Turingia, en el este de Alemania, para protestar contra la celebración del congreso federal del partido fascista Alternativa para Alemania (AfD). Según los informes oficiales, las movilizaciones incluyeron intentos de bloqueo de las vías de acceso y sentadas en diversas carreteras y autopistas adyacentes al recinto ferial de la localidad. A pesar de las acciones coordinadas por miles de participantes y de que ocho activistas se adhirieron físicamente a las vías del tranvía local, los 600 delegados de la formación ultraderechista pudieron ingresar al complejo sin grandes obstáculos debido a que adelantaron su llegada varias horas antes del inicio oficial del evento, fijado a las 10:00 horas.

El despliegue policial se había planificado inicialmente ante la previsión de una asistencia masiva de manifestantes. La convocatoria general estuvo respaldada por la alianza ciudadana Widersetzen (Desobedecer), diversas organizaciones sindicales y los partidos políticos La Izquierda y Los Verdes. Las autoridades informaron del uso de porras y gas pimienta para disolver los bloqueos. Durante la sesión de apertura, el colíder de AfD, Tino Chrupalla, criticó a los manifestantes y defendió la “legitimidad” de su formación política, criticando el denominado cordón sanitario impuesto por el resto de los partidos tradicionales, tras haberse convertido en la primera fuerza en Turingia con el 32,8% de los sufragios en los comicios regionales de hace dos años.

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Video: DW

En el plano de la estrategia política, los líderes de la formación abordaron las perspectivas de los comicios programados para el próximo otoño en el este del país, específicamente en las regiones de Sajonia-Anhalt y Mecklemburgo-Antepomerania, así como en la capital federal, Berlín. De acuerdo con los datos demoscópicos del instituto Infratest dimap, AfD encabeza las encuestas de intención de voto en las dos primeras regiones con un 41 % y un 35 % respectivamente, mientras que en Berlín obtendría un 18 %. Por su parte, la colíder Alice Weidel arremetió contra la Unión Cristianodemócrata (CDU), acusándola de realizar “política contra los alemanes”, al tiempo que defendió su propuesta de aplicar “deportaciones rigurosas” y medidas estrictas de seguridad ciudadana. Weidel destacó el crecimiento de la militancia, detallando que el partido cuenta actualmente con 75.000 afiliados frente a los 50.000 registrados en 2024, y anunció una revisión del programa fundamental de la organización de cara al próximo año.

El congreso concluyó con la reelección de ambos dirigentes al frente de AfD para los próximos dos años. Tino Chrupalla revalidó su cargo con el 70,05% de los votos de los delegados. Asimismo, Alice Weidel consolidó su posición directiva al recabar el 81,31% de los apoyos. Los resultados sitúan a la actual cúpula directiva al mando de la organización de cara al ciclo electoral, consolidando su posición como segunda fuerza de las elecciones generales de 2025 y manteniendo una proyección que, según las encuestas actuales, oscila entre el 27% y el 29% de la intención de voto general.