432 muertes laborales hasta julio
Supone una ‘muerte’ más que en el mismo periodo de 2025; las muertes de trabajadores autónomos se disparan un 46% con un fuerte repunte también en agricultura.
Un total de 432 trabajadores perdieron la vida en accidentes de trabajo durante los siete primeros meses del año en el Estado español, lo que representa una víctima mortal más que en el mismo periodo del año anterior, según los datos provisionales facilitados por el Ministerio de Trabajo. Del conjunto de ‘fallecimientos’ registrados hasta julio, 349 ocurrieron durante la propia jornada laboral, una cifra que supone un leve descenso del 0,6% en comparación con los 351 muertos computados en el ejercicio de 2025. Por el contrario, los accidentes en los desplazamientos entre el domicilio y el puesto de trabajo, clasificados como siniestros “in itinere”, sufrieron un repunte del 3,8%, alcanzando las 83 víctimas mortales frente a las 80 registradas doce meses antes.
Entre los desencadenantes principales de los fallecimientos en el entorno laboral, las afecciones cardiovasculares y cerebrovasculares se consolidaron como la causa predominante, cobrándose la vida de 145 personas debido a infartos o derrames cerebrales. En segundo lugar se situaron los golpes producidos por la caída de un trabajador, que dejaron 59 fallecidos, seguidos de los aplastamientos o amputaciones, que causaron 57 muertes. Por sectores económicos, el sector servicios concentró el mayor número de siniestros mortales en jornada con 161 trabajadores fallecidos, igualando la cifra registrada entre enero y julio de 2025. La construcción ocupó la segunda posición con 103 muertes, lo que implica dos más que el año pasado, mientras que en la industria la mortalidad descendió a 49 trabajadores, diez menos que en el periodo anterior. Por su parte, la agricultura fue la rama donde más se incrementó la siniestralidad mortal al contabilizar 36 fallecidos, un 20% más que en los primeros siete meses de 2025.
Según la naturaleza del régimen laboral entre asalariados y trabajadores por cuenta propia, un total de 387 trabajadores por cuenta ajena perdieron la vida en siniestros laborales hasta julio, una cifra que implica una reducción de doce personas o un 3% menos respecto al ejercicio previo. Sin embargo, la siniestralidad mortal entre los trabajadores autónomos sufrió un fuerte incremento del 40,6%, al pasar de 32 a 45 fallecidos en el mismo intervalo. Este aumento se concentró fundamentalmente en los percances ocurridos dentro del propio centro de trabajo, donde murieron 41 autónomos (un 46,4 % más), en tanto que los fallecimientos en trayecto se mantuvieron estables en cuatro casos.