Las ejecuciones hipotecarias suben un 27,5% y marcan su máximo en nueve años
El INE contabiliza 3.703 embargos de la vivienda habitual tras el repunte del Euríbor; casi la mitad procede de hipotecas firmadas antes de 2008.
El número de ejecuciones hipotecarias sobre viviendas habituales alcanzó las 3.703 embargos durante el segundo trimestre del año, lo que representa un incremento del 27,5% en comparación con el mismo periodo del año anterior. Según los datos oficiales publicados este miércoles por el Instituto Nacional de Estadística (INE), esta cifra supone el nivel más alto registrado en un trimestre desde comienzos de 2017. El repunte se produce en un contexto marcado por el alza de los tipos de interés en los préstamos a tipo variable vinculados al Euríbor.
Si se contempla la totalidad del mercado residencial, las ejecuciones sobre todo tipo de viviendas, incluyendo residencias habituales y otras modalidades como segundas propiedades, sumaron 4.358 procedimientos. Esta cifra global implica un avance del 21% interanual y sitúa la estadística en su máximo desde 2022, tras el periodo postpandemia.
Desde el punto de vista procedimental, la ejecución hipotecaria es el trámite judicial por el que se liquida o vende un inmueble ante el incumplimiento reiterado del pago de las cuotas, aunque su inicio no deriva de forma automática en un desahucio o lanzamiento efectivo de los ocupantes.
Por distribución territorial, la estadística del INE sitúa a Andalucía a la cabeza de las comunidades autónomas con mayor número de procesos iniciados, al contabilizar 1.154 casos. Le siguen Catalunya con 1.079 expedientes, el País Valencià con 717 y la Comunidad de Madrid con 524 procedimientos.
En cuanto a la tipología de los inmuebles, la inmensa mayoría correspondía a viviendas usadas, que sumaron 4.574 (un 91,7% del total) tras experimentar un aumento anual del 23,3%. Por el contrario, las ejecuciones sobre viviendas de obra nueva descendieron un 0,7% en comparación con el año pasado, situándose en 415 casos.
La mayor parte de los procedimientos iniciados no responde a préstamos recientes, sino a contratos suscritos antes del estallido de la burbuja inmobiliaria. En concreto, el periodo comprendido entre 2005 y 2008 concentró el 46,7% de todas las ejecuciones iniciadas en este trimestre. Las hipotecas constituidas hasta el año 2004 representaron el 15,6% del total, seguidas por las firmadas en 2007 (15,1%) y las de 2006 (14,1%).