La acampada de Sol llega a su quinta noche y convoca caceroladas en todos los ayuntamientos del Estado
El Sindicato de Inquilinas llama a la huelga general por la vivienda, convoca concentraciones en el Congreso durante la votación del viernes y manifestaciones en al menos 22 ciudades el fin de semana.
La acampada de la Puerta del Sol cumple este jueves su quinta noche y se mantiene activa con más de 1.200 tiendas, según indican los cálculos de elDiario.es sobre el terreno. La segunda gran asamblea, celebrada el miércoles, fue multitudinaria y sirvió para debatir vivienda y otras luchas: Ceuta y migración, trabajadoras del hogar, empadronamiento y el desalojo de La Casika en Móstoles previsto para el 6 de octubre. Desde allí, se impulsó la “democratización” del movimiento con grupos de 20 personas y portavoces bajo el lema “Organizarse es la única salida”.
Miles de personas gritaron “No nos vamos, nos quedamos”, reclamaron la huelga general y lanzaron el lema “Esto acaba de empezar”. Valeria Racu, del Sindicato de Inquilinas de Madrid, habló de “cambio de paradigma”: “Ya no buscamos responsables cerca de nosotros… Sabemos que los responsables son los inversores… Hemos generado una crisis de Estado”. La Comunidad de Madrid reclamó el desalojo en 48 horas, pero la Delegación del Gobierno asegura que “prioriza el derecho de reunión”.
Las acampadas y protestas se han extendido a Barcelona (un centenar de personas en Plaça Catalunya), València (donde el movimiento logró aplazar diez días el desahucio de Daniel, investigador de la Universitat de València con 17 años en su vivienda), Alacant (medio millar de personas contra la turistificación), Santander, Las Palmas, Sevilla, Santiago de Compostela y otras ciudades gallegas y andaluzas.
El Sindicato de Inquilinas ha hecho pública su programación para los próximos días bajo el lema “Más allá de Sol: hacia la huelga general”. Este jueves 1 de octubre, a las 20:00, ha convocado una concentración y cacerolada contra el PP por el derecho a la vivienda frente al Ayuntamiento de Madrid, y durante toda la mañana habrá piquetes de inquilinos hacia la manifestación y la huelga, con carpa del sindicato en Sol (Oso y Madroño). La Confederación de Sindicatos de Inquilinas también ha convocado para este jueves caceroladas frente a todos los ayuntamientos del Estado, con el respaldo de CCOO, que al igual que UGT, mira de reojo la posibilidad de la huelga general, a la espera de los resultados de las votaciones en el Congreso.
El viernes 2, coincidiendo con la votación de los decretos en el Pleno extraordinario del Congreso, han convocado una concentración en el Congreso de los Diputados. A las 20:00 de ese mismo día, un acto público bajo el lema “Llevamos la chispa de Sol a cada rincón de Madrid” en la carpa del sindicato. El sábado 3, a las 12:00, manifestación estatal bajo el lema “Hacia la huelga general por la vivienda. Bajada de alquileres al 50% y expropiación de fondos buitre YA”. El fin de semana se esperan manifestaciones convocadas por la Confederación en al menos 22 ciudades.
La Coordinadora Juvenil Socialista conformará los bloques de la juventud trabajadora en varias de estas movilizaciones. El Sindicat d’Habitatge Socialista de Catalunya también ha convocado una manifestación masiva en L’Hospitalet el mismo sábado, justo en la ciudad que ha visto dos suicidios por desahucio en apenas dos semanas, donde la cita se amplía del homenaje a Olga —la vecina que se quitó la vida tras un desahucio— a un clamor general multiplicado tras el suicidio de otro vecino de la misma ciudad. El Sindicato Socialista de Vivienda de Euskal Herria ha convocado asambleas populares y manifestaciones unitarias para el viernes con la Red de Sindicatos de Vivienda de Euskal Herria en las capitales vascas.
Dos decretos pendientes de un hilo
El Gobierno aprobó dos reales decretos pactados entre PSOE y Sumar que deben convalidarse este viernes en el Congreso. El primero, con mayor probabilidad de aprobación, amplía la protección frente a desahucios hasta el 31 de diciembre de 2030, regula los alquileres de temporada y de habitaciones, prohíbe la compra de vivienda por fondos buitre hasta 2028, prorroga dos años determinados contratos que finalicen antes del 31 de diciembre de 2028 y establece un IVA del 10% para pisos turísticos.
El segundo, más difícil y con la demanda principal del movimiento, incluye la renovación automática y la llegada a los alquileres indefinidos, la prórroga automática por periodos de la misma duración una vez finalizado el plazo mínimo de cinco o siete años y la obligación al casero de pagar un año de renta si echa al inquilino sin causa justificada. La crítica central del movimiento de vivienda al texto publicado en el BOE es el “troceo” en dos decretos, que ha sido duramente criticado porque facilita que partidos puedan tumbar solo la medida más estructural, la renovación automática. Además, señalan también que el decreto con más posibilidades de ser convalidado no prohíbe expresamente los desahucios ni cierra la puerta a futuros desalojos, y que no existe una limitación clara que detenga las dinámicas especulativas de empresas y fondos buitre. La Confederación de Sindicatos de Inquilinas apoya la convalidación de ambos, aunque subraya que en solo seis días la presión popular ha logrado arrancar casi todas las medidas del “Decreto Maricarmen” y advierten de que una norma de urgencia no revertirá décadas de políticas que han convertido la vivienda en un negocio.
Mientras tanto, las posiciones parlamentarias siguen abiertas. Sumar “entiende el malestar por la división”, pero pide a la izquierda “arrimar el hombro” y “centrarse en el contenido”. EH Bildu y BNG confirman el sí a ambos decretos, los consideran un avance insuficiente —“remiendos”— y critican la fragmentación. ERC, a través de Junqueras, habló de apoyo “sin condiciones”, pero Rufián corrigió: “Vamos a revisar hasta la última coma… Los textos del PSOE hay que mirarlos a contraluz”, y señaló que el segundo decreto es el más importante. El PP anuncia voto en contra de ambos y los califica de “una trampa”. Junts y Podemos aún no han confirmado su apoyo, decisivo para la convalidación. El Sindicato de Inquilinas reconoce una “ventana de oportunidad histórica” abierta por la movilización, pero insisten en que solo una huelga general por la vivienda puede lograr un cambio estructural. La acampada de Sol y las protestas territoriales se mantienen más allá de la votación del viernes: “Esto no es el final ni mucho menos”, “Esto acaba de empezar”.