La revuelta estudiantil se intensifica en Francia: 1.949 detenciones en un día y más de 1.000 centros afectados
El Gobierno de Lecornu acusa a la “ultraizquierda” de “instrumentalizar las protestas” y despliega una célula de crisis; los estudiantes mantienen la jornada de acción del 6 de octubre.
El movimiento de bloqueos en los liceos franceses vivió este jueves 1 de octubre su jornada más intensa y más reprimida desde su inicio a mediados de septiembre. Según el Ministerio del Interior, 1.027 centros de estudio resultaron afectados por la movilización —de los cuales 222 bloqueos totales— y la policía practicó 1.949 detenciones, principalmente por “atentados a personas depositarias de la autoridad pública, violencias y agrupamientos”. Desde el inicio del movimiento, la cifra de detenciones en custodia asciende a alrededor de 1.793.
Por parte de Educación Nacional, desde el comienzo de la revuelta estudiantil se contabilizan 235 heridos: 170 alumnos y 65 miembros del personal, incluidos varios directores. Las organizaciones estudiantiles, sin embargo, elevan la cifra de centros bloqueados o con intentos de bloqueo hasta 640, y un sitio colaborativo de estudiantes contabiliza unos 658 bloqueos en 91 departamentos. El primer ministro Sébastien Lecornu presidió una célula interministerial de crisis el jueves a las 13:00 en el Ministerio del Interior. Más de 400 establecimientos permanecieron cerrados el viernes 2 de octubre “por razones de seguridad”, con clases telemáticas, y los prefectos dictaron decretos de excepción que prohíben las manifestaciones en los alrededores de los centros.
El movimiento nació inicialmente a mediados de septiembre en el liceo Saint-Exupéry de Créteil (Val-de-Marne) y se extendió primero por Île-de-France y luego a escala estatal, impulsado por la Union syndicale lycéenne (USL) y el Mouvement national lycéen (MNL). Las reivindicaciones iniciales siguen siendo las mismas: falta de profesores y personal por falta de sustituciones, clases sobrecargadas, edificios degradados —con problemas de humedad, moho y roedores en algunos testimonios—, horarios pesados, la presión de la aplicación web del Ministerio de Educación, Parcoursup. A nivel local, denuncian problemas específicos de restauración o reglamento interior.
Las redes sociales, sobre todo Snapchat, TikTok e Instagram, han desempeñado un papel central en la difusión espontánea y viral de los bloqueos, que a menudo han adoptado ambientes recreativos. Sin embargo, la jornada del jueves dejó incidentes graves en varias ciudades. En Nantes, el incendio voluntario del hall del liceo Nelson-Mandela se propagó a la fachada y dañó varias aulas, con cierre prolongado hasta las vacaciones de Toussaint. En Marsella y Bouches-du-Rhône, 18 liceos quedaron totalmente bloqueados, 3 parcialmente, unos 40 establecimientos afectados y más de 4.600 participantes; los transportes públicos (RTM) se interrumpieron por incidentes. En Île-de-France, más de 200 liceos fueron notificaron alteraciones, unos 50 con “violencias o destrozos”, con enfrentamientos en Saint-Denis y Aubervilliers. En Lyon, Grenoble, Annecy, Clermont-Ferrand, Niza, Dijon, Besançon, Valence, Toulouse, Burdeos, Montpellier, Rennes, Saint-Étienne, Orleans, Estrasburgo y Ruan se registraron contenedores incendiados, cohetes y lanzamiento de proyectiles. El movimiento se extendió también a algunos colegios y a territorios de ultramar. El coste de los destrozos supera ya el millón de euros solo en Île-de-France.
El primer ministro Lecornu acusa a “LFI y sus proxies de la ultrazquierda”
El Gobierno ha endurecido su discurso. El responsable de Educación Nacional, Édouard Geffray, declaró que “el movimiento liceal ha sido tomado como rehén por grupos ultra-violentos” y que “las violencias […] son de una extrema gravedad. Ninguna reivindicación puede justificar tales actos”. Hizo un llamamiento a los padres: “No dejen que sus hijos salgan en este contexto”, y anunció que recibirá el 2 de octubre a sindicatos, asociaciones de padres, asociaciones liceales y el Consejo Nacional de la Vida de Liceos, con clases a distancia caso por caso. Lecornu condenó las “violencias urbanas” y acusó a “una maniobra organizada por LFI y sus proxies de la ultrazquierda”, citando supuestos informes de los servicios de inteligencia. El ministro del Interior, Laurent Nuñez, denunció una “violencia desenfrenada”. La oposición de La Francia Insumisa, con Jean-Luc Mélenchon y Manuel Bompard, denunció la represión gubernamental y acusó a Matignon de “conspiracionismo”, mostrando su apoyo a la lucha de los jóvenes.
La USL y Union étudiante reivindican que se trata de un movimiento histórico y han convocado una nueva jornada de acción para el 6 de octubre. Los testimonios de los estudiantes insisten en la espontaneidad, en la necesidad de ser escuchados y en el rechazo a la recuperación política. El Gobierno, como viene siendo habitual en protestas de masas que adquieren un carácter combativo, trata de distinguir entre las “reivindicaciones escuchables” de la “toma violenta como rehén”, y el movimiento, nacido de bases materiales locales que resuenan en diferentes lugares, se ha convertido en una cuestión de Estado.
IAS denuncia detenciones y estudiantes heridos Detenciones en Euskal Herria
En Ipar Euskal Herria, al menos cuatro estudiantes fueron detenidos este jueves en Baiona (Lapurdi) durante el mismo ciclo de protestas. La policía cargó con gas lacrimógeno contra los estudiantes concentrados frente al liceo Paul Bert a primera hora de la mañana, y los estudiantes respondieron con una manifestación a partir de las 10:30 en la plaza Xaho, donde se reunieron cientos de alumnos de los liceos Cassin, Etxepare, Paul Bert, Louis-de-Foix y Cantau de Baiona, del liceo de hostelería de Miarritze y del Aizpurdikoak de Hendaia. Los estudiantes denuncian que “las condiciones de estudio y de vida son cada vez peores” y, al igual que el resto de los estudiantes del Estado, exigen “horarios menos cargados, ratios sostenibles y más profesores”. Ikasle Antolakunde Sozialista (IAS) de Baiona ha denunciado que la policía ha herido a numerosos estudiantes, algunos de los cuales han tenido que acudir a urgencias, ha exigido la puesta en libertad inmediata de los detenidos y ha llamado a continuar la movilización: “Sigamos movilizándonos y luchando por los intereses de los estudiantes trabajadores. La lucha es el único camino”.