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La acampada de Sol se expande y prepara la huelga general

Amplía las tiendas a las calles colindantes con 2.000 acampados, no fija fecha para el paro y el Sindicato de Inquilinas reduce su presencia en la plaza mientras prepara las manifestaciones del fin de semana.

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Manifestantes a las puertas de un desahucio en el nº5 de la calle Navas de Tolosa de Madrid, a 300 metros de la Puerta del Sol. Foto: Dani Gago / @DaniGagoPhoto (X)
Manifestantes a las puertas de un desahucio en el nº5 de la calle Navas de Tolosa de Madrid, a 300 metros de la Puerta del Sol. Foto: Dani Gago / @DaniGagoPhoto (X)

La acampada de la Puerta del Sol decidió este viernes mantenerse, expandirse por las calles colindantes y preparar la organización de la huelga general por la vivienda, después de que el Congreso haya tumbado los dos decretos con los votos de Junts, PP, Vox y UPN. La tercera asamblea general celebrada en la tarde del viernes votó por mayoría ampliar las tiendas por las calles aledañas a la plaza en lugar de vetar la entrada a nuevos asistentes, y ha descartado fijar una fecha concreta para el paro general. “Aquí va a seguir la acampada, pero gran parte de nuestra militancia debe volver a la actividad de los barrios. Ahora, con una tarea extra: construir la huelga general”, declaró Alicia del Río, portavoz del Sindicato de Inquilinas e Inquilinos de Madrid. La organización ha añadido una fórmula que expresa su nuevo papel en la protesta: “Nuestra presencia será menor, pero no vamos a desaparecer. Si la acampada sigue aquí, seguirá el sindicato”. La acampada, que ya tiene una dinámica propia y en la que confluyen otros colectivos sociales y políticos, cumple una semana este sábado con cerca de 2.000 personas.

La organización ha puesto en marcha comités de barrio y asambleas territoriales para extender la protesta y preparar una huelga general por la vivienda. Alicia del Río ha advertido de la dificultad de la tarea: “Nos toca una tarea muy importante y difícil. Aquí ha estallado una chispa increíble, pero organizar una huelga general masiva del calado que necesitamos no es fácil. No queremos que sea simbólica: queremos que se paralice el país entero, desde el primer Metro que salga y hasta la medianoche”. La Confederación de Sindicatos de Inquilinas ha contabilizado 53 convocatorias confirmadas entre el 2 y el 5 de octubre, además de otras pendientes de concretar. Para el sábado 3 de octubre, la jornada central, se han convocado manifestaciones en Madrid (12:00, con salidas desde Plaza de España, Atocha, Hospital de La Princesa y Glorieta de Emilio Castelar hacia Cibeles), València (11:00, Porta de la Mar), Santa Cruz de Tenerife (11:00, Plaza Weyler), Palma (12:00, plaza de España), A Coruña (19:00, Rolda de Outeiro con Avenida das Conchiñas), Albacete (18:30, Plaza Gabriel Lodares) y otras muchas ciudades. El domingo 4 de octubre hay también convocada una manifestación a las 12:00 en Plaza Elíptica (Madrid).

Mientras las movilizaciones y la organización del movimiento de vivienda va cogiendo forma y protagonismo en la agenda política, el escenario sigue marcado por la incertidumbre. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, decidirá durante el fin de semana si adelanta las elecciones generales tras la derogación de los decretos, y todos los escenarios están abiertos, según RTVE. Voces del PSOE advertían desde primera hora de la mañana del viernes que si los textos no salían adelante —como así ha ocurrido— era el momento de convocar elecciones, una posición que también han defendido el PP y Coalición Canaria.

No ha faltado el cruce de reproches entre el PSOE y Junts. El ministro de la Presidencia, Félix Bolaños, ha asegurado que el de ayer fue “un día trascendental para la legislatura” y cargó contra la formación catalana: “Tendrá que explicar por qué mañana puede haber desahucios en Cataluña, y por qué los pequeños propietarios no tienen bonificaciones fiscales... esa gente sí que se tiene que sentir traicionada por los partidos que hayan votado que no a esos decretos”. Carles Puigdemont le respondió desde su exilio en Bélgica tachando al PSOE de “irresponsable” y denunciando una presunta “campaña de acoso contra Junts”: “Un grupo de irresponsables gobiernan Cataluña y el Estado español, movidos por un único interés: salvar al Partido Socialista”. La legislatura se encuentra en jaque y el pulso entre el movimiento de vivienda y las instituciones está servido.