Marchas multitudinarias en las capitales de Euskal Herria denuncian la especulación
El Sindicato Socialista de Vivienda y Etxebizitza Sindikatuen Sarea exigen expropiar a los especuladores, prohibir la especulación y planificar la vivienda según las necesidades sociales.
Miles de personas salieron a las calles de las cuatro capitales de Hego Euskal Herria convocadas por el Sindicato Socialista de Vivienda y la Red de Sindicatos de Vivienda para reclamar una vivienda garantizada y hacer frente a la especulación. Las movilizaciones, que arrancaron a las 19:00, recorrieron Bilbo, Iruñea, Gasteiz y Donostia y han concluido en las plazas de los Ayuntamientos de Iruñea y Bilbo, frente a la Catedral de Gasteiz y el Boulevard de Donostia, respectivamente. Las organizaciones convocantes situaron la vivienda como “uno de los problemas económicos más acuciantes para la clase trabajadora en Euskal Herria” y señalaron que “los partidos políticos no han movido un dedo hasta que la movilización popular les ha desbordado”. “La chispa de un desahucio encendió un gran fuego hace unos días. Un fuego que se ha extendido en los últimos días a diferentes velocidades y de diferentes formas, y que también se ha extendido con fuerza en Euskal Herria”, dijeron en las intervenciones finales.
“Es un decreto contrario a la clase trabajadora”
Sobre el decreto del Gobierno español, las organizaciones fueron tajantes: “Es un decreto que no recoge las reivindicaciones de la calle y, además, es un decreto contrario a la clase trabajadora”. “No podemos definir de otra manera una medida cuyo punto central es reducir un 100% los impuestos a los rentistas y garantizar sus ganancias con compensaciones. Es un insulto a los miles de personas que se han movilizado decir que un decreto que financia la especulación puede ser el resultado de la lucha por el derecho a la vivienda”, añadieron. Respecto a la votación en el Congreso, señalaron lo siguiente: “Ahora, además, los partidos de la derecha han votado en contra, entre ellos el PNV, y han caído los dos decretos. Tenemos claro que no esperamos nada de la derecha, pero que el PSOE no espere que ahora salgamos a las calles contra la derecha y en favor de su decreto basura”. También pusieron el foco en las administraciones vascas: “El Gobierno Vasco, el Gobierno de Navarra y los ayuntamientos de todos los colores han puesto en marcha políticas que refuerzan el negocio. Un ejemplo claro de ello es la posición del PNV en el Congreso de los Diputados hoy. Señalar y combatir estas políticas es una tarea importante del movimiento popular de Euskal Herria”.
“El derecho a la vivienda y el derecho a hacer negocio con ella son completamente contrapuestos”
Las organizaciones plantearon tres transformaciones profundas para garantizar el derecho a la vivienda. “Se debe expropiar la vivienda a los especuladores, porque no es de recibo que unos pocos acumulen miles de viviendas”, señalaron. “Se debe prohibir la especulación en todas sus formas; no puede permitirse que haya quienes viven chupando el salario a la clase trabajadora”. Y “se deben poner todos los recursos al servicio de las necesidades sociales”, para que “sean nuestras necesidades las que determinen qué, dónde y cómo se construye, y no un mercado basado en el beneficio”. Advirtieron de que “los fondos buitre son parte del problema, una parte importante, pero no la única”, y llamaron a situar la especulación en su conjunto en el centro: “También las empresas constructoras, los bancos y aquellos propietarios que, teniendo viviendas en alquiler, se han enriquecido a costa de los trabajadores”. Han reivindicado la vivienda como “un derecho garantizado, como lo son la sanidad o la educación”, y han advertido de que “el derecho a la vivienda y el derecho a hacer negocio con ella son completamente contrapuestos. Mientras la vivienda sea una fuente de negocio para unos pocos, no será, de ninguna manera, un derecho garantizado”.
“Una vivienda garantizada para todas las personas”
Las organizaciones defendieron que las transformaciones reclamadas no llegarán de la mano de los partidos políticos institucionales. “Ninguna de estas transformaciones vendrá de la mano de los partidos políticos. Como siempre ha sucedido, los grandes cambios vienen de la calle”, afirmaron. “Una clase trabajadora organizada, que lucha por mejoras inmediatas, como la suspensión de los desahucios o la bajada de los precios, pero que sabe muy bien cuál es su horizonte: una vivienda garantizada para todas las personas”. Exigieron como “lo mínimo” que se puede pedir a los partidos “que detengan cuanto antes y sin condiciones todos los desahucios y que bajen los precios de los alquileres”. Y concluyeron: “Seguiremos luchando para hacer frente a la especulación y para que la vivienda sea un derecho garantizado. Pero este camino no comenzó con las movilizaciones de la semana pasada, y mucho menos terminará en el Congreso de los Diputados. La solución al problema de la vivienda solo llegará por el camino de la lucha y la organización”.











