Más de 50 ciudades se echan a la calle contra el negocio de la vivienda
Madrid reúne decenas de miles de personas y repele la amenaza fascista contra la acampada de Sol; cargas policiales y detenidos en València; en Sevilla impiden una marcha de Núcleo Nacional.
El movimiento de vivienda ha sacado a la calle este fin de semana a cientos de miles de personas en más de 50 ciudades, un día después de que el Congreso de los Diputados tumbara los dos decretos de vivienda con los votos de PP, Vox, Junts, UPN, PNV y Coalición Canaria. En Madrid, las cuatro columnas convocadas desde Atocha, Plaza de España, Glorieta de Emilio Castelar y Hospital de la Princesa confluyeron en Cibeles. La Delegación del Gobierno cifró la asistencia en 70.000 personas; el Sindicato de Inquilinas habla de 500.000. La jornada se repitió en València, Málaga, Granada, Sevilla, Bilbo, Uviéu, Salamanca, Almería, Badajoz, Cuenca, Murcia, Córdoba, Ourense, Canarias y Balears, entre otras. Barcelona y L’Hospitalet aplazaron sus convocatorias al lunes 5 por el temporal. En València, los manifestantes intentaron acceder al Real Estate Summit 2026 en el Palau de les Arts y se produjeron cargas policiales que se saldaron con 5 detenidos, según la Delegación. En Uviéu, varios acampados fueron agredidos por fascistas. En Sevilla, la movilización antifascista detuvo la convocatoria de Núcleo Nacional, que se disolvió en su punto de partida.
Las reivindicaciones centrales en las movilizaciones han sido la bajada del 50% de los alquileres, los contratos indefinidos, la expropiación de viviendas a los fondos buitre y el fin de todos los desahucios. “¡Ni casas sin gente, ni gente sin casa!”, “¡Rentistas culpables, gobierno responsable!” y el sonido de llaves han sido las consignas más coreadas en las marchas.
En la capital, los sindicatos de vivienda de los barrios de Madrid y la Coordinadora Juvenil Socialista (CJS) conformaron sus propios bloques en la multitudinaria manifestación de la mañana. Por la tarde, CJS organizó una charla titulada “La respuesta socialista al problema de la vivienda” en la plaza de Pontejos I, junto a la acampada de la Puerta del Sol. Posteriormente, la amenaza de grupos fascistas como Núcleo Nacional y Democracia Nacional de irrumpir en la acampada activó una respuesta masiva: patrullas antifascistas, que fueron recibidas entre aplausos y cánticos de “¡Aquí están los antifascistas!” en la acampada, cubrieron todas las entradas de la plaza y un cordón humano formó la última línea de defensa. La pequeña concentración fascista ante el Banco de España terminó sin incidentes, lejos de la Puerta del Sol. Posteriormente, un pequeño grupo de fascistas se acercó a las calles aledañas de la plaza, pero la respuesta antifascista bloqueó la incursión y repelió el ataque tras una breve escaramuza donde finalmente intervino la Policía.
Las acampadas se mantienen en Madrid (Sol, sin fecha de fin), València (más de 200 personas y 100 tiendas frente al Ayuntamiento), Uviéu (Escandalera, 100 personas), Granada (Palacio de Congresos, decenas de tiendas), Alacant, Bilbo, Barcelona, Málaga y otras ciudades. En Cádiz levantó la suya para “redirigir esfuerzos a los barrios y a la huelga general”.