Al menos cinco detenidos en los enfrentamientos entre fascistas y los acampados en Sol
Grupos fascistas increparon a la acampada tras el desfile del 12 de octubre, provocando enfrentamientos, mientras la asamblea decide sus próximos pasos organizativos.
Al menos cinco personas fueron detenidas y un policía resultó herido este lunes en los enfrentamientos entre grupos fascistas y los participantes en la acampada por la vivienda de la Puerta del Sol, según el balance final recogido por EFE. Los incidentes comenzaron tras el desfile del Día de la Hispanidad, cuando grupos de jóvenes fascistas se dirigieron a la plaza para increpar a los acampados. La Policía Nacional desplegó cordones con furgones y agentes antidisturbios para impedir el acceso a la plaza y separar a ambos grupos.
El primer episodio se produjo hacia las 14:50, cuando los agentes dispersaron a un grupo que se había acercado a increpar a los acampados y lo condujeron hacia Espoz y Mina; algunos fascistas lanzaron huevos contra el asentamiento. A lo largo de la tarde se produjeron nuevos acercamientos a los extremos de la plaza, cortes de calles y momentos de mayor tensión en la calle del Carmen, con carreras, lanzamiento de botellas y la detención de una joven. Para las 19:00 había una convocatoria antifascista bajo el lema Defender Sol/Madrid contra el fascismo. Desde las 20:00, un grupo de unos 100 manifestantes fascistas fue desalojado de Preciados y conducido hacia Callao. EFE describe a la mayoría de los agresores como jóvenes con banderas rojigualdas, falangistas, franquistas y carlistas. Muchos de ellos realizaron el saludo fascista y corearon “Cara al sol” y “Ceuta no se vende”. A los arrestados se les imputa, según El País, un delito de atentado contra la autoridad.
La acampada por la vivienda, que comenzó el 26 de septiembre, ha condicionado la coyuntura política en el Estado español, desencadenando una situación que ha derivado en elecciones anticipadas y una convocatoria de huelga general. También ha desplazado la agenda y los marcos de debate en la sociedad, relegando a un segundo plano la cuestión de la crisis de Ceuta, un tema con el que los sectores fascistas y conservadores se encuentran especialmente cómodos.
No fue el primer incidente de este tipo. El 3 de octubre, la Policía Nacional detuvo a otros tres fascistas en la calle Montera tras intentar romper un cordón para llegar a la acampada, en un dispositivo que incluía unos 500 agentes de las Unidades de Intervención Policial. La acampada se consolidó en la Puerta del Sol tras el desahucio de Maricarmen y el rechazo del Congreso a dos decretos de vivienda. La permanencia en la plaza ha abierto un conflicto institucional con la Comunidad de Madrid, que pidió el desalojo, y el Tribunal Superior de Justicia de Madrid rechazó la medida cautelarísima solicitada para obligar a la Delegación del Gobierno a desalojar de inmediato el espacio.
La protesta instalada en la Puerta del Sol cumplía así el 12 de octubre su decimoséptimo día. Su organización interna funciona a través de un sofisticado sistema de organización basado en comisiones y nodos. Una comisión gestiona la comunicación y la información práctica, con un punto de información en la entrada del Carmen, talleres y asambleas rotativas en barrios. La comisión de Urbanismo se encarga de la logística de las tiendas y ha establecido un protocolo para reasignar que están las vacías hasta que aparezcan sus dueños. La comisión de Pulmón da de comer a entre 1.000 y 2.000 personas al día y gestiona las donaciones que recibe el movimiento. La comisión de Mediación, que estableció cordones de seguridad el 12 de octubre en previsión de incidentes, reafirma la convicción de defender la acampada ante las amenazas fascistas. En la asamblea del 11 de octubre se debatió el futuro de la acampada, sin un resultado concluyente en las votaciones de los distintos nodos, sin embargo, la acampada también trabaja en un manifiesto centrado en la vivienda, en la situación de las personas sin hogar y en la preparación de la huelga general del 11 de noviembre. Se ha acampado también en Roma y Oporto, y hay movilizaciones similares en otras ciudades del Estado.