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CJS llama a construir una huelga de clase contra el rentismo, el Gobierno y el capital en el 11-N

La Coordinadora Juvenil Socialista expone en Madrid su posición: denuncia que las cúpulas de CCOO y UGT convierten la huelga en un acto electoral para el PSOE; propone comités juveniles, expropiar a los especuladores y una movilización contra el rentismo y el capital.

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Foto: Coordinadora Juvenil Socialista.

La Coordinadora Juvenil Socialista (CJS) celebró este viernes en Madrid un acto político para exponer su postura ante la huelga general del 11 de noviembre y el nuevo ciclo de luchas en Europa. El encuentro, anunciado previamente en redes sociales bajo el lema “Contra el rentismo, el gobierno y el capital: ¡huelga general!”, estuvo compuesto por una charla política y una actuación musical donde una joven cantó varias canciones acompañada al piano. Durante el acto, los ponentes anunciaron la creación de más de cien Comités Juveniles de Huelga, impulsados junto a la Organización Estudiantil Socialista (OES), para organizar la huelga en barrios, centros de trabajo y de estudio. La localización de estos comités se difunde a través de la web comitesjuveniles11n.org.

“Es una vergüenza, un insulto a la idea misma de huelga general y al movimiento obrero”

El eje central de la intervención fue la denuncia de que la huelga convocada por los líderes de CCOO y UGT es “una huelga en favor del gobierno y básicamente un acto electoral para el gobierno”. “Es una vergüenza, un insulto a la idea misma de huelga general y al movimiento obrero”, afirmó uno de los portavoces. Aclaró que la lucha en la calle no “arrancó” la huelga a la cúpula de los sindicatos mayoritarios, sino que generó un contexto de reivindicaciones sociales propicio para que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, aprovechó para convocar elecciones, y que las direcciones de CCOO y UGT aceptaron convocar la huelga para alimentar su campaña. Recordó que la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, calificó la huelga como “una huelga contra la oposición” y que ningún dirigente de CCOO ni de UGT lo desmintió. Frente a eso, CJS reivindicó una “huelga de la clase trabajadora” contra el rentismo, el capital y los gobiernos que los sostienen, y rechazó caminar “de la mano” de quienes “detienen las huelgas, negocian los ERES y negocian los convenios a la baja”.

Vivienda: expropiar a los especuladores, prohibir la especulación y planificar la producción y distribución de viviendas según las necesidades sociales

En materia de vivienda, la organización propuso tres medidas: expropiar a los especuladores, prohibir la especulación y planificar la producción y distribución de viviendas de acuerdo a las necesidades sociales. Zapato celebró que varios sindicatos de vivienda de Madrid, con una larga tradición de lucha, hayan hecho suyas estas propuestas y las lleven como bandera a la huelga. Asimismo, subrayó que ninguna huelga general debe dejar de lado la lucha por los salarios directos y en el centro de trabajo, y aspiró a que la jornada impulse “una nueva ola de huelgas locales, conflictos laborales y victorias salariales”. Criticó que los líderes CCOO y UGT no pretendan “movilizar de verdad a sus bases” y busquen “una huelga farsa, un paseo de mediodía”. Para el día de la huelga, CJS propuso “plena unidad de acción en los piquetes y bloqueos” y “pleno deslinde de campos con los liderazgos de CCOO y UGT en las movilizaciones”, de modo que no compartirán plataforma con cargos del Gobierno.

“Para lo que puede valer esta huelga es para acumular fuerzas de clase y prepararse para las luchas que vienen”

Los ponentes fueron explícitos sobre las expectativas: “Nosotros no creemos que esta huelga vaya a poder imponer sus reivindicaciones, por moderadas que sean. El PSOE y sus aliados no están dispuestos ni tienen suficiente miedo, y lo más probable es que la reacción y el fascismo lleguen al gobierno”. Frente a los discursos triunfalistas, reivindicaron la honestidad: “Para lo que puede valer esta huelga es para acumular fuerzas de clase y prepararse para las luchas que vienen”. Y añadieron: “Si queremos imponer nuestras demandas, incluso las más moderadas, tenemos que generar miedo entre quienes nos gobiernan. Y una huelga general aislada, una huelga que desde el principio declara que solo durará un día, no genera suficiente miedo”. La intervención concluyó con una crítica frontal a la política reformista: “Sea cual sea el resultado electoral, la era de los Podemos, Sumar y Frente Amplios tiene que acabar. Tiene que acabar la era de la política reformista, de la política de la mentira, el personalismo y la lucha por sillones”.