Los purgados de Vox denuncian la injerencia israelí en el partido
Toscano, García-Gallardo, Antelo y Ortega Smith responden a una provocación del lobby sionista ACOM en X y acusan a la dirección de Abascal de someterse a un “gobierno extranjero”.
La confección de las candidaturas de Vox para el 29-N ha dejado de ser un ajuste de cuentas interno para convertirse en una trifulca abierta con tintes internacionales. Cuatro figuras que hasta hace poco ocupaban puestos de peso en la formación (Carla Toscano, Juan García-Gallardo, José Ángel Antelo y Javier Ortega Smith) han respondido con dureza a una publicación burlesca del lobby proisraelí Acción y Comunicación sobre Oriente Medio (ACOM), que les preguntó en X en qué número de lista iban. Lo que parecía una provocación en redes sociales ha terminado agravando la fractura entre la cúpula encabezada por Santiago Abascal y un sector crítico expulsado que acusa al partido de haber entregado su línea política a intereses extranjeros.
Gallardo: “¿Cuánto dinero pagáis a ‘medios de comunicación’ satélites de determinados partidos políticos?”
El primer choque lo protagonizó García-Gallardo, exvicepresidente de Castilla y León, que devolvió la pregunta al lobby: “¿Por qué no ponéis un tuit contando qué candidatos habéis colocado en listas en estas elecciones? ¿Cuánto dinero pagáis a ‘medios de comunicación’ satélites de determinados partidos políticos?”. ACOM respondió con un insulto (“Relax. Seguro que sales por Falange. Pringao”) y el exdirigente remachó: “Prefiero mil veces no estar en listas que ser el felpudo de un lobby extranjero”. Carla Toscano, exdiputada y exconcejal, fue más lejos y señaló el fondo del conflicto: “No voy en las listas porque yo tomé la decisión de dejar mis cargos y de dejar la política. Y no voy en las listas porque nunca he necesitado lamerle las botas a nadie, y menos a un partido irreconocible con el que no me identifico, ni a un lobby sionista, ni a agentes de un gobierno extranjero”.
Antelo: “No estoy ni quiero estar en ninguna lista de Netanyahu”
José Ángel Antelo, expresidente provincial de Vox en Murcia y exvicepresidente del Gobierno autonómico tras el pacto con el PP en 2023, se sumó al rechazo: “No estoy ni quiero estar en ninguna lista de Netanyahu. No recibo órdenes de ninguna potencia extranjera. Mis únicos jefes son los españoles. Mi lealtad es con España”. Su salida se precipitó el pasado febrero, cuando los cinco integrantes del Comité Ejecutivo Provincial dimitieron en bloque por una grave crisis de cohesión interna, y Antelo se negó a entregar su acta de diputado autonómico.
Ortega Smith: “Donde seguro que no estaré nunca es en las listas que decidan los Netanyahu”
Javier Ortega Smith, fundador de Vox, secretario general entre 2016 y 2022 y vicepresidente entre 2022 y 2024, resumió su postura con una frase: “Donde seguro que no estaré nunca es en las listas que decidan los Netanyahu”. Fue suspendido de militancia en febrero de 2026 y posteriormente expulsado.
Los cambios en las candidaturas muestran una transformación interna de Vox. Según EFE, la nueva lista madrileña sitúa a Abascal al frente, seguido de Montserrat Lluís, Juan Sergio Redondo y Pepa Millán. Los puestos tercero y cuarto que en 2023 ocuparon Iván Espinosa de los Monteros y Javier Ortega Smith pasan así a otras figuras de la organización. ACOM, fundada por David Hatchwell (financiador de las campañas de Benjamin Netanyahu y cofundador del grupo), ha operado históricamente como una correa de transmisión de las tesis del Estado de Israel en la política española, tejiendo alianzas con cargos de Vox y el PP, presionando para alinear el discurso de ambos partido con los intereses de Tel Aviv.
Injerencia de Israel en la política Europea
El choque en la red social evidencia que Vox está siendo señalado con cada vez mayor ferocidad como un apéndice de las estrategias políticas de potencias extranjeras, incluso por parte de sus dirigentes históricos. La pretensión de presentar la defensa de la “mano dura” y el cierre de fronteras como una presunta rebelión contra el poder establecido queda así en entredicho, como muestran la implantación empresarial israelí en la frontera sur española y la reciente injerencia de Netanyahu en la política interna francesa contra la inmigración y en apoyo discursivo indirecto a Marine Le Pen. El pasado agosto, un ministro del Gobierno israelí dijo abiertamente que Santiago Abascal y Jordan Bardella (RN) son los “portavoces” del sionismo.