El metal de la Región de Murcia arranca una huelga indefinida y paraliza el Valle de Escombreras
La Guardia Civil intenta desalojar el piquete en la refinería de Repsol mientras la patronal FREMM se niega a retirar las cláusulas que anulan las subidas salariales de 35.000 trabajadores.
La huelga indefinida del metal de la Región de Murcia ha comenzado por la medianoche de este martes tras el fracaso de la negociación del convenio colectivo. Los sindicatos UGT FICA, CCOO Industria y USO Industria firmaron el acta que da por terminada la vía del diálogo ante la negativa reiterada de la patronal FREMM a presentar una nueva propuesta después de varias horas de reunión en la Oficina de Mediación y Arbitraje Laboral (OMAL). El paro afecta a unos 35.000 asalariados y a cerca de 8.000 empresas del sector, incluyendo la industria química, los montajes industriales, los servicios de mantenimiento y las empresas auxiliares de Navantia Cartagena, que también han confirmado su adhesión a la huelga tras denunciar que la patronal mantiene la oferta del mes de julio.
Desde primera hora de la mañana, la lucha obrera ha escalado con la paralización del Valle de Escombreras, en Cartagena. Trabajadores de la refinería de Repsol han bloqueado los accesos a las carreteras aledañas a la planta, una infraestructura estratégica para el capital energético en la región. Según recoge Diario La Protesta, agentes de la Guardia Civil, equipados con material antidisturbios, han tratado de hacer retroceder al piquete para despejar la vía y garantizar la actividad de la empresa petrolera.
El origen material del conflicto radica en la negativa de FREMM a eliminar del convenio las cláusulas de “compensable y absorbible” aplicadas a los pluses salariales. Los sindicatos denuncian que mantener estos términos permite a las empresas neutralizar los incrementos pactados, compensándolos con otros conceptos que las plantillas ya perciben. En un contexto de inflación y encarecimiento del coste de la vida, la patronal ofrece subidas nominales que en la práctica no se traducen en un aumento real del poder adquisitivo. A esta trampa salarial se suman las diferencias sobre el plus industrial y los complementos por incapacidad temporal, puntos que llevaron a la asamblea de delegados a rechazar el preacuerdo alcanzado en julio (que contemplaba un incremento acumulado del 15% hasta 2029) con un 50,85% de votos en contra.
La huelga ha sido respaldada por 130 delegados frente a los 22 que abogaban por un paro limitado a cinco días. La UEA de Navantia ha agradecido el compromiso de los trabajadores y ha insistido en la necesidad de mantener la movilización y la unidad por encima de las diferencias entre empresas del sector.