El Gobierno pide “prudencia” por la tragedia de Urda mientras difunde sospechas del maquinista desaparecido y un operador
El Ejecutivo exige esperar a la investigación oficial, pero fuentes gubernamentales filtran a ‘elDiario.es’ un supuesto “error humano” de un controlador de Atocha y del maquinista del AVE.
El siniestro ferroviario ocurrido este miércoles en la línea de alta velocidad Madrid-Sevilla, a la altura de la localidad toledana de Urda, ha dejado ya al menos 30 muertos y decenas de heridos, según las cifras confirmadas por la Junta de Castilla-La Mancha y el Gobierno central al mediodía. Las cifras de muertos siguen actualizándose al alza.
El choque por alcance entre un AVE de Renfe y un tren de Iryo que se encontraba detenido en la vía ha provocado el descarrilamiento de varios vagones y ha movilizado un enorme dispositivo de emergencia, con la intervención de la UME, bomberos, Protección Civil y servicios sanitarios.
Ante la magnitud de la tragedia, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el ministro de Transportes, Óscar Puente, han hecho un llamamiento público a la “prudencia” y a “esperar los resultados de la investigación judicial”, que ya está en marcha en los juzgados de Orgaz.
Fuentes gubernamentales filtran información señalando a trabajadores
Sin embargo, parece ser que algunos miembros del propio gobierno no se aplican a sí mismos esa exigencia de prudencia institucional para los demás: fuentes del Ejecutivo han filtrado a medios como elDiario.es las presuntas “causas del siniestro”. Según estas versiones, el accidente se habría producido por un “error humano” precedido de un fallo técnico del sistema de señalización LZB. El relato extraoficial sostiene que, “tras el fallo del sistema automatizado, el centro de control de Atocha pasó a modo manual y un operador ordenó al maquinista del AVE que rebasara un semáforo en rojo, a pesar de que la vía estaba ocupada por el tren de Iryo, y que lo hiciera a velocidad normal en lugar de a la vista como marca el protocolo”. Esta versión no ha sido corroborada oficialmente por el Gobierno y el maquinista del tren de Renfe no puede defenderse de las acusaciones que se vierten contra él, porque se encuentra desaparecido.
El Gobierno español ha señalado al eslabón más débil de la cadena, el trabajador, y ha evitado hacer comentarios sobre el contexto general de desmantelamiento y liberalización del sector ferroviario. El Ejecutivo evita asumir su responsabilidad en la gestión de una red que ha sido entregada a empresas privadas (Iryo, Ouigo) sin haber reforzado las inversiones en mantenimiento y seguridad como piden los trabajadores en numerosas reclamaciones sindicales de los últimos años.
Tres siniestros ferroviarios mortales en 9 meses
El accidente de Urda es ya el tercero con víctimas mortales en menos de un año, tras la tragedia de Adamuz (Córdoba) en enero, que dejó 46 muertos, y el descarrilamiento de Gelida (Barcelona), que se llevó la vida de un joven maquinista. Los sindicatos de maquinistas ya habían alertado de “innumerables agujeros en la vía” y de la necesidad de reducir la velocidad en varios tramos, advertencias que fueron ignoradas por Adif y el Ministerio de Transportes, con Óscar Puente a la cabeza.