Flávio Bolsonaro huye a EEUU con visado de Trump para eludir la justicia tras su derrota electoral
El candidato ultraderechista desacata la orden del Supremo de entregar sus pasaportes y vuela a Florida tras perder contra Lula. El presidente brasileño tacha la fuga de “vergonzosa” y critica su sumisión a Washington.
Flávio Bolsonaro, el candidato de la ultraderecha brasileña derrotado por Luiz Inácio Lula da Silva en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales del pasado domingo, ha huido de Brasil con destino a Estados Unidos. La fuga se produjo después de que el senador incumpliera el plazo de 24 horas que le había dado el magistrado del Supremo Tribunal Federal (STF) Alexandre de Moraes para entregar sus pasaportes, dentro de una investigación por presunto blanqueo de dinero a través de plataformas de apuestas digitales.
Según informan El País, elDiario.es y Reuters, la Policía Federal canceló sus documentos brasileños, pero el Departamento de Estado de EEUU confirmó que le concederá visados a él y a su familia, en una decisión que fuentes estadounidenses ligan directamente con la autorización del presidente Donald Trump. El político llegó a Florida para reunirse con su hermano Eduardo, quien reside en el país y ejerce como lobista ante la Casa Blanca.
La huida, anticipada por el entorno de Bolsonaro a medios locales, se produjo tras una jornada de rumores y contradicciones. El propio Flávio había declarado el lunes: “Mi lugar está al lado del pueblo brasileño, enfrentando los desafíos del país”, asegurando que entregaría sus pasaportes y se defendería de lo que calificó como una “farsa” y un “claro intento de intimidarme”. Su director de campaña, Rogério Marinho, llegó incluso a negar la fuga, y el Gobierno de Argentina desmintió que hubiera entrado en su territorio, aunque los rastreos apuntan a que utilizó la triple frontera para tomar un vuelo privado.
Sobre el líder ultraderechista pesan múltiples investigaciones: el STF indaga una trama de lavado de dinero con apuestas en línea vinculada a su amigo, el abogado Willer Tomaz, y otra causa investiga si utilizó 134 millones de reales (unos 25 millones de euros) del banquero Daniel Vorcaro, en prisión por el mayor escándalo financiero de Brasil, para financiar una película sobre su padre y desviar fondos a EEUU. Al perder su escaño de senador, Flávio pierde también el fuero privilegiado, lo que acelera su huida para evitar la cárcel.
El presidente Lula da Silva lamentó la fuga y cargó contra la sumisión de la familia Bolsonaro al poder estadounidense. “Podría haberse quedado y demostrar que las acusaciones no son ciertas”, declaró el mandatario, quien ironizó sobre su relación con Washington: “Brasil es su segundo hogar, su primer hogar es Estados Unidos”. Lula calificó la huida de “vergonzosa” y criticó la falta de respeto a los electores y a la democracia, en un contexto en el que el Partido Liberal (PL) de Bolsonaro se vio obligado a reconocer tácitamente la victoria de Lula para no quedar completamente deslegitimado.
Mientras su padre, Jair Bolsonaro, cumple condena en Brasil por intentar dar un golpe de Estado tras las elecciones de 2022, Flávio escapa hacia el país que financió y apoyó los intentos de desestabilización. Además, Bolsonaro se vale de su doble nacionalidad italiana y sus contactos con el gobierno de Trump para evadir la acción de la justicia. La impunidad de la que gozaba como senador ha terminado, y la única respuesta que el clan Bolsonaro ha encontrado es abandonar el compromiso con los millones de votantes que les dieron su apoyo y buscar refugio en el mismo lugar desde donde se orquestó la injerencia contra la soberanía de Brasil.