El Banco Central Europeo (BCE) ha decidido este jueves reducir los tipos de interés en 25 puntos básicos, situando la tasa de depósito en el 3%. Esta bajada, esperada por los expertos, forma parte del plan del BCE para ajustar su política monetaria y estabilidar los precios en la eurozona. Es la segunda reducción consecutiva desde octubre.

Según los últimos datos de Eurostat, la inflación en la eurozona subió al 2,3% interanual en noviembre, tres décimas más que en octubre. Esta ligera subida responde, principalmente, a una menor caída de los precios de la energía (-1,9%) y a un aumento moderado de los alimentos frescos (2,4%). Sin embargo, la inflación subyacente, que excluye factores más volátiles como la energía y los alimentos, se mantuvo estable en el 2,7%.

Por países, Bélgica registró la mayor subida de precios con un 5%, mientras que la República de Irlanda tuvo la tasa más baja (0,5%). En el Estado español, la inflación subió hasta el 2,4%, una décima por encima de la media europea. Con esta nueva bajada de tipos, el BCE intenta controlar la inflación sin frenar demasiado el crecimiento económico en la eurozona.