La campaña Banca Armada denuncia la financiación de la industria de la guerra por el Banco Sabadell
La entidad financiera inyectó casi 50 millones de dólares en el complejo militar-industrial mientras el gasto militar mundial alcanza un máximo histórico de 2,9 billones de dólares.
La campaña Banca Armada intervino este martes en la Junta General de Accionistas del Banco Sabadell para denunciar los vínculos de la entidad con empresas armamentísticas que lucran con el genocidio de Gaza y la reciente guerra contra Irán. Representando a accionistas críticos con un total de 40.579 acciones, la activista Maria Serra señaló ante los directivos del banco que estas inversiones "contribuyen a la escalada de la carrera armamentística" y benefician exclusivamente al complejo militar-industrial a costa del gasto social. Según los datos del Instituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo (SIPRI) citados por la campaña, el gasto militar en el Estado español aumentó más de un 50% en el último año, situándose por primera vez entre los 15 países con mayor presupuesto bélico del mundo. Esto coincide con los benificios récord de las seis principales entidades financieras del Ibex 35, que juntas han obtenido beneficios que equivalen el sueldo anual de 680.000 personas con el salario mínimo.
De acuerdo con el último informe del Centre Delàs de Estudios por la Paz, El negocio de los bancos en el belicismo global, el Banco Sabadell destinó 49,72 millones de dólares a empresas militares principalmente entre 2022 y 2024. La portavoz de la campaña detalló que el banco concedió 43,93 millones de dólares a Aernnova, fabricante de aeronaves militares que ha multiplicado sus beneficios por diez en los últimos años por el incremento de la tensión mundial. Asimismo, la entidad financió con 5,79 millones de dólares a Escribano Mechanical Engineering, empresa de sistemas de armamento avanzado que colabora con Elbit Systems, la mayor compañía armamentística israelí enriquecida mediante el genocidio en Gaza y en las fronteras.
La denuncia también puso el foco en la estructura de propiedad de la entidad, señalando que el principal accionista del Banco Sabadell es el mayor fondo de inversión del mundo, BlackRock. Este fondo es señalado por la campaña como un gran financiador de la industria de la muerte, además de especular con la vivienda e invertir en grandes empresas de combustibles fósiles, lo que vincula la rentabilidad del banco con la mercantilización de derechos básicos y la destrucción ambiental. Serra advirtió que la guerra en Ucrania y los conflictos en Gaza e Irán impulsan la demanda de armamento, permitiendo que estas empresas obtengan beneficios extraordinarios mientras a costa de destruir las condiciones de vida de la población civil a golpe de bombas y subidas de precios.
La intervención de Banca Armada ante los accionistas del Sabadell cierra una ronda de acciones de denuncia que este año también ha señalado a BBVA, Santander y CaixaBank. La activista criticó el Gran Rearme Europeo dotado con 800.000 millones de euros, por considerarlo una estrategia para favorecer intereses empresariales a costa de las prioridades presupuestarias sociales. Al cierre de su intervención, la campaña preguntó directamente a los directivos qué medidas tomarán ante la previsible "lluvia de millones" hacia el sector militar impulsada por las recientes políticas europeas y españolas.
💪Ja som dins de la Junta d’Accionistes del Banc Sabadell!
— Centre Delàs (@CentreDelas) May 6, 2026
⚠️En un context global de militarització i rearmament, el Sabadell continua vinculat al negoci de la guerra
Entre 2022 i 2024 ha destinat prop de 49,72 milions $ a empreses del complex militar-industrial#NoBancaArmada pic.twitter.com/bc4nj2S0Oc