El Estado español evita sumarse a la suspensión de reglas fiscales para aumentar el gasto militar
Doce países de la Unión Europea activan la cláusula de escape fiscal para incrementar su inversión militar, mientras Madrid mantiene su postura ante elevados niveles de deuda y déficit.
Doce Estados miembro de la Unión Europea han solicitado a la Comisión Europea la activación de la cláusula general de escape para suspender temporalmente las reglas fiscales estatales y aumentar el gasto militar sin que este computase para el cálculo del déficit público.
Entre ellos se encuentran Bélgica, Dinamarca, Alemania, Grecia, Hungría, Portugal y otros, según fuentes oficiales. El Estado español, sin embargo, no ha presentado ninguna solicitud y mantiene una posición cautelosa debido a sus elevados niveles de deuda y déficit, que podrían complicar la aplicación de esta medida, tal y como informó el ministro de Economía, Carlos Cuerpo, quien señaló que la decisión “no está tomada todavía” y que se valorará “a lo largo de los próximos meses”, recoge El Economista.
La Comisión Europea impulsa esta iniciativa en el marco de su estrategia para impulsar el plan de rearme europeo ante los cambios geopolíticos recientes, incluyendo la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca y la guerra de Ucrania, sin embargo los datos muestran que la tendencia al rearme se remonta a tiempos anteriores al inicio del contencioso ucraniano.
La cláusula permitiría a los países incrementar el gasto militar hasta un máximo del 1,5% del PIB sin activar el procedimiento por "déficit excesivo", vigente hasta 2028. Además, Bruselas ha propuesto un fondo de 150.000 millones de euros en préstamos, denominado SAFE (Security Action for Europe), y la posibilidad de utilizar fondos de Cohesión para este fin. No obstante, el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, descartó en marzo destinar fondos de Cohesión al gasto militar, argumentando que "deben destinarse al desarrollo regional y corresponder a las comunidades autónomas".
El Estado español aún no cumple oficialmente con el objetivo de la OTAN de destinar el 2% del PIB al gasto militar, situándose en un 1,4% en 2024, aunque Sánchez dictó una inversión adicional de 10.471 millones de euros para alcanzar ese umbral en 2025 sin pasar por el Congreso, “sin subir impuestos, sin tomar un céntimo de la inversión en el Estado del bienestar y sin incurrir en un mayor déficit público”, aseguraba el presidente.
Sin embargo, basta consultar las partidas presupuestarias para observar que Moncloa retiró fondos del rescate autonómico, entre otros, para realizar esta subida histórica del gasto militar. Además, el Centre Delàs advertía que el Estado español destinará 40.457 millones a gasto militar, casi medio punto más de lo que declara oficialmente.
En París y en Roma también se han desmarcado de la suspensión de reglas fiscales, ya que cuentan con altos niveles de deuda y déficit. El ministro de Economía español Carlos Cuerpo ha reclamado la creación de "instrumentos comunitarios", como la mutualización de deuda, para financiar el gasto militar, propuesta que Alemania y Países Bajos rechazan tajantemente.