Una nueva jornada de huelga general en el sector educativo ha sacudido este miércoles las principales conexiones viarias de Catalunya, traduciéndose en importantes retenciones y protestas en todo el territorio. Esta es la segunda jornada de huelga general tras los paros del día 12 de este mismo mes, a la que siguió un regero de paros comarcales más. Miles de profesores han abandonado las aulas para trasladar sus reivindicaciones laborales directamente a las carreteras, logrando un seguimiento del 60%, según los datos facilitados por el sindicato USTEC. La estrategia de movilización de esta jornada ha priorizado el bloqueo simultáneo de puntos neurálgicos de la red viaria catalana, provocando cortes prolongados en vías de alta capacidad como la autopista AP-7 y la autovía A-2. El Servei Català de Trànsit informó de retenciones de hasta tres kilómetros en diversos tramos debido a unas protestas que, en algunos puntos estratégicos, se extendieron desde primera hora de la mañana hasta bien entrada la tarde.

El epicentro urbano de las movilizaciones se localizó de nuevo en Barcelona, donde miles de manifestantes marcharon por el centro de la ciudad en un baile de cifras que osciló entre los 7.000 asistentes contabilizados por la Guardia Urbana y los 15.000 estimados por las organizaciones convocantes. Desde USTEC han calificado la jornada como un éxito rotundo que "demuestra la capacidad de organización de la comunidad educativa", una postura refrendada por el sindicato ASPEP-SPS, que tildó de "impresionantes", y por la CGT, cuyas delegaciones aseguraron que mantendrán los cortes de tráfico en próximas convocatorias hasta "obtener compromisos firmes".

Este despliegue de presión en las calles ha condicionado de forma directa el clima de la sexta reunión sectorial celebrada de forma simultánea en la sede de la Conselleria d'Educació i Formació Professional. Tras más de tres horas de sesión, el encuentro entre el departamento que lidera la consellera Esther Niubó y los representantes de los trabajadores concluyó sin un acuerdo.

La administración catalana intentó mitigar el impacto de las protestas actualizando su oferta salarial con una propuesta de complemento lineal de 46,90 euros para 2026 y una subida de 75 euros para 2029. La cifra, que supera los 35 euros brutos ofrecidos el martes, fue rechazada por los sindicatos al considerarla insuficiente, manteniendo la exigencia de un aumento mínimo superior a los 400 euros y reclamando compromisos por escrito en materia retributiva y de escuela inclusiva a través de su portavoz, Iolanda Segura. A expensas de dicha reunión, el calendario de paros continuará hoy en las comarcas del Maresme, el Vallès Occidental y el Vallès Oriental, dentro de una hoja de ruta que prevé cinco paros locales más antes de la huelga general de Catalunya programada para el viernes 5 de junio.