IU propone abandonar la fórmula Sumar
Antonio Maíllo insta reeditar otra coalición y a distanciarse del PSOE, definiendo la coyuntura actual como el "momento de mayor peligro desde la Segunda Guerra Mundial".
El coordinador federal de Izquierda Unida, Antonio Maíllo, ha planteado en un informe interno el objetivo de construir una nueva coalición de izquierdas para las elecciones generales de 2027, con un nombre diferente a Sumar y las organizaciones que la integren, para evitar "la confusión del todo por la parte". Según el borrador al que ha tenido acceso la agencia EFE, Maíllo da por "superada" la etapa de Sumar e insta a "un mayor distanciamiento del PSOE", acercándose ligeramente a las tesis de Podemos, y defendiendo que los partidos de la coalición mantengan "su autonomía y soberanía" mientras intensifican la coordinación y desarrollan una "posición política propia" en el Gobierno, especialmente en asuntos como "las guerras, la OTAN y la vivienda", aunque no ha especificado a qué se refieren exactamente con "una posición propia".
Maíllo define el contexto internacional actual como "el momento de mayor peligro desde la Segunda Guerra Mundial", con especial mención a la "espiral" imperialista y neofascista de Donald Trump. Frente a esto, argumenta que el Estado español tiene "la necesidad imperiosa de abandonar la OTAN". Recuerda que IU se formó a raíz del referéndum sobre la OTAN de 1986 y propone "articular de inmediato una amplia red de apoyo social, sindical e intelectual que exija y prepare una consulta popular sobre la permanencia de España en la OTAN". Además, aboga por "revitalizar las marchas y protestas frente a las bases militares estadounidenses".
En el ámbito de política interna de la coalición de Gobierno, Maíllo intenta marcar un perfil propio frente a la propuesta de vivienda del PSOE que regala deducciones fiscales a rentistas. A su juicio, esta política "ahonda en los errores contrastados: política de beneficio fiscal y ausencia de intervención en el mercado". Declara que desde IU "no lo vamos a apoyar y no vamos a transigir en un asunto en el que nos jugamos la legislatura".
Muestra también su oposición frontal al tratado de libre comercio entre la UE y Mercosur, por considerar que perjudicará al campo español para beneficiar únicamente al agronegocio. Sobre la financiación autonómica, aunque agradece "el esfuerzo del Ministerio de Hacienda", critica que el modelo propuesto no aborde el llamado dumping fiscal y reclama que la inversión adicional alcance el 2% del PIB (unos 32.000 millones de euros) en lugar de los 21.000 millones planteados.
El informe, que se presenta este mismo sábado en la reunión telemática de la Coordinadora Federal de IU, podría suponer el principio de una eventual línea de ruptura con los socios de Gobierno y el enésimo intento de reeditar la histórica estrategia de formar un espacio a la izquierda del PSOE, o, por el contrario, una maniobra más para calmar la inquietud de la militancia y el electorado.
Además, las grietas entre IU y Sumar no se reducen a diferencias estratégicas, sino también a dinámicas internas de poder y representación. En la práctica, se libra una batalla por la supervivencia partidaria a nivel territorial. Un ejemplo claro y reciente es Cádiz, donde la dirección regional de IU, liderada por Toni Valero, ha cedido la cabecera de la candidatura de Por Andalucía a Esperanza Gómez, coordinadora de Sumar en Andalucía, marginando al candidato provincial designado localmente, Jorge Rodríguez.
Según Diario de Cádiz, esta decisión ha generado "un fuerte malestar" en las agrupaciones de IU Cádiz, que acumulan una década sin poder liderar listas al Parlamento andaluz ni al Congreso, percibiendo un "ninguneo" por parte de la coalición y un riesgo electoral al situar al frente a otra candidata sin vínculos con la provincia.