Otro día de caos en Rodalies fuerza los primeros ceses en Renfe y Adif
El Ministerio de Transportes destituye al director operativo de Rodalies y al responsable de mantenimiento de Adif tras dos parones del servicio en Catalunya.
El Ministerio de Transportes del Gobierno español ha cesado al director operativo de Rodalies, Josep Enric García Alemany, y al director general de Operaciones y Explotación de Adif, Raúl Míguez, tras registrarse nuevamente interrupciones graves en la red ferroviaria catalana este lunes, que obligaron a suspender el servicio en dos ocasiones por un fallo en el centro de control de semáforos de Adif, informaron la agencia EFE y SER Catalunya. El incidente, que no tuvo origen en elementos materiales como cables o servidores, mantiene abiertas varias hipótesis de investigación, descartándose "casi en su totalidad" un ciberataque, según el secretario de Estado de Transportes, José Antonio Santano.
El caos se está servido apenas días después del accidente en Gelida (Barcelona) que provocó la muerte de un maquinista en prácticas. Al siniestro le ha seguido una semana convulsa de paros parciales y servicios prácticamente suspendidos, lo que afecta especialmente a los ejes prioritarios de Rodalies donde se concentra el 87% de los usuarios diarios, según estimaciones recabadas por SER Catalunya. La patronal catalana ya adelantó que exigirá recuperar horas a los trabajadores debido a las suspensiones. La incertidumbre es tal que los responsables de Renfe y Adif han evitado dar una fecha de "normalización total".
El Govern ha exigido a Adif y Renfe que tomen “decisiones inmediatas y asuman las responsabilidades que correspondan”. La consellera de Territorio, Vivienda y Transición Ecológica, Sílvia Paneque, calificó la situación de “intolerable” y defendió su gestión frente a la oposición, reclamando "unidad política para buscar soluciones". Mientras tanto, se han registrado incidentes adicionales como cortes en la R11, R15 y R2 por desprendimientos, catenarias dañadas o incendios cerca de las vías.
Para tratar de minimizar el impacto en los usuarios, la Generalitat mantiene reforzadas las alternativas de movilidad con 150 autobuses interurbanos adicionales y la apertura de peajes y carriles en autopistas afectadas. Sin embargo, el caos prolongado y la concatenación de fallos técnicos y humanos evidencian la vulnerabilidad del sistema ferroviario en Catalunya, que padece serias dificultades para garantizar la seguridad y continuidad del servicio en Rodalies.