La Iglesia española se fractura por la regularización de personas migrantes
Cáritas y la Conferencia Episcopal aprueban la regularización de medio millón de migrantes, mientras algunos obispos, Vox y la Falange denuncian “traición” y el PP evita confrontar.
La Conferencia Episcopal Española (CEE), junto a Cáritas, la Confer y 84 instituciones vinculadas a la Iglesia, apoyó desde el inicio la mayor Iniciativa Legislativa Popular (ILP) de la historia de la democracia burguesa española, que pedía la regularización extraordinaria de aproximadamente medio millón de migrantes. La medida será finalmente implementada mediante Real Decreto, tras un pacto entre el Gobierno español y Podemos. La medida ha sido calificada por el presidente de la CEE, Luis Argüello, como un "reconocimiento de la dignidad humana y una oportunidad para el bien común".
Sin embargo, sectores ultracatólicos y partidos fascistas han respondido con críticas abiertas. El arzobispo de Oviedo, Jesús Sanz, y el de Orihuela, José Ignacio Munilla, han señalado que “todos no caben”. El sacerdote Francisco J. Delgado y el padre Juan Manuel Góngora, asumiendo las tesis fascistas, denunciaron en redes que la jerarquía eclesiástica participaría en un “proceso de sustitución poblacional y censo electoral” y contribuye al “colapso de los servicios públicos”. La Falange Española de las JONS publicó un vídeo en X mostrando a Luis Argüello metamorfoseado en demonio, mientras Vox y Universitarios Católicos calificaron de “traidores” a los obispos e incluso sugirieron eliminar la casilla de la Iglesia en el IRPF.
El Partido Popular ha mantenido cierta distancia respecto al conflicto interno en el espacio católico y conservador. Aunque apoyó la ILP en 2024 tras la presión de la Iglesia y de algunos organismos civiles, ahora critica la vía del Real Decreto, comprando las tesis fascistas y apelando al “efecto llamada” y la “manipulación del censo”, argumentos que fuentes cercanas al arzobispo Argüello niegan. La presión de los obispos menos fascistizados para influir sobre el PP no ha impedido que el partido endurezca su discurso contra las personas migrantes, separándose en la postura oficial de la jerarquía eclesiástica en este asunto.
El enfrentamiento interno de la Iglesia y la presión externa de los partidos fascistas se inscribe en un contexto más amplio de conflicto que también cuestiona la "resignificación" del Valle de los Caídos y de la reparación a víctimas de pederastia clerical. Asociaciones fundamentalistas cristianas como HazteOír y Comunión Tradicionalista Carlista, así como obispos "díscolos", también han impulsado campañas de desinformación y acoso a la CEE, dirigidas principalmente al cardenal José Cobo, generando una fractura inédita en la Iglesia española y evidenciando la polarización entre los sectores eclesiales sobre políticas sociales y migratorias.