Trump amenaza con una "toma amistosa" de Cuba
El presidente estadounidense sigue presionando a la isla después de que 10 hombres en una lancha intentaran una incurson armada desde Florida.
El presidente de los Estados Unidos de América, Donald Trump, ha sugerido este viernes que su país podría llevar a cabo una "toma amistosa" de Cuba, en sus primeras declaraciones sobre la isla después de que guardacostas cubanos repelieran el martes un intento de incursión armada de diez hombres en una lancha que zarpó desde Florida, lo que resultó en la muerte de cuatro tripulantes e hirió a otros seis que fueron finalmente capturados, según informó el Ministerio del Interior cubano. Preguntado por la situación en la isla mientras se dirigía al helicóptero Marine One, Trump respondió: "Ellos no tienen nada ahora, pero están hablando con nosotros. Tal vez podamos emprender una toma amistosa de Cuba". El mandatario añadió que "el gobierno cubano está hablando con nosotros. Tienen un montón de problemas y ningún dinero. No tienen nada de nada ahora mismo, pero están hablando con nosotros, y quizá tengamos una toma de control amistosa".
La tensión es máxima en la isla por el bloqueo energético que impone Washington tras la operación militar estadounidense que secuestró al presidente venezolano Nicolás Maduro el pasado 3 de enero. El republicano, responsable político máximo de la asfixia energética y económica sobre Cuba en la actualidad, asegura que la isla es "una nación fallida, por decirlo suavemente", y que "todo el mundo quiere un cambio". Según Trump, su secretario de Estado, Marco Rubio, afirma que "está gestionando contactos a nivel muy alto" con representantes cubanos, aunque La Habana nunca ha confirmado oficialmente la existencia de conversaciones. Medios estadounidenses especulan sobre los supuestos interlocutores, pero las autoridades cubanas no han confirmado ningún contacto.
Rubio, que se encuentra en una gira caribeña, aseguró el miércoles que "Cuba necesita cambiar" y que "no tiene que cambiar de golpe", aunque evitó confirmar los contactos directos. El secretario de Estado también llamó a la "prudencia", supuestamente para "evitar una salida masiva de la isla similar a la crisis de los balseros de los años noventa". En sus comentarios, Trump relacionó estas conversaciones a los intereses de los exiliados cubanos en Florida, un bloque electoral clave para su partido: "Podríamos conseguir algo muy bueno, creo, muy positivo para la gente que fue expulsada de Cuba y viven aquí. Hay gente que vive aquí que quiere regresar a Cuba, y que están muy satisfechos con lo que está ocurriendo".
¿Un golpe a las midterm?
Las palabras de Trump se producen mientras con el frente interno revuelto. Algunos críticos, demócratas, expertos en derechos electorales y medios progresistas como The New Republic apuntan principalmente a un borrador de orden ejecutiva de 17 páginas que circula entre activistas MAGA como indicio clave de preparativos para interferir en las elecciones midterm de noviembre de 2026. Este documento usa alegaciones sin evidencia de "interferencia china" en las elecciones de 2020 para declarar una "emergencia nacional", lo que supuestamente permitiría al presidente imponer medidas extraordinarias como prohibir el voto por correo, eliminar máquinas de votación electrónicas, exigir registro con prueba de ciudadanía y dar a agencias federales un rol en identificar votantes "inelegibles", acciones que cambiarían drásticamente las reglas electorales estatales sin pasar por el Congreso y que se consideran inconstitucionales.
Otros indicios incluyen declaraciones de Trump sobre "nacionalizar" el voto o imponer ID de votante "de cualquier forma", presiones a funcionarios electorales en estados decisivos, revocaciones de acreditaciones de seguridad a exfuncionarios de inteligencia involucrados en reportes de interferencia extranjera, como la disolución de la Foreign Influence Task Force del FBI y la creación de task forces del Departamento de Justicia para la "integridad electoral" que podrían usarse, advierten los críticos, para litigar resultados o suprimir votos. Aunque Trump ha negado conocer o considerar el borrador y enfatiza que busca "la integridad" vía legislación como el SAVE America Act, los críticos lo ven como un patrón para preparar un intento de control o invalidación si los republicanos enfrentan derrotas, aunque expertos coinciden en que tales medidas enfrentarían demandas judiciales inmediatas y probablemente fallarían.
Bajo este contexto, las declaraciones sobre Cuba podrían responder más a la necesidad política de distraer a la opinión pública de los problemas internos y de movilizar al electorado anticastrista de Florida que a una estrategia de política exterior coherente, mientras la población cubana sigue sufriendo las consecuencias acumuladas de un bloqueo que Washington no tiene intención de levantar.