La UE suplica a Ucrania que permita acceder al oleoducto que lleva petróleo ruso a Hungría y Eslovaquia
Bruselas pide "inspeccionar" el Druzhba, presuntamente destruido en enero, después de que Orban y Fico acusen a Kiev de cerrarlo intencionadamente y paralicen un paquete de guerra de 90.000 millones.
La Comisión Europea y varios gobiernos comunitarios están pidiendo a Ucrania que permita una "inspección independiente" del oleoducto Druzhba, que transporta petróleo ruso hacia Hungría y Eslovaquia, después de que Budapest bloqueara un paquete de ayuda de 90.000 millones para Kiev alegando que las autoridades ucranianas "han cerrado deliberadamente el suministro", según ha publicado el Financial Times. La presidenta de la Comisión, Ursula Von der Leyen, y el presidente del Consejo Europeo, António Costa, solicitaron personalmente el acceso a la infraestructura durante su visita a Kiev del pasado 24 de febrero, cuarto aniversario del inicio de la Operación Militar Especial en Ucrania, pero la petición fue denegada por "razones de seguridad", según cinco diplomáticos y funcionarios comunitarios consultados por el FT.
Ucrania sostiene que el oleoducto "sufrió graves daños en un ataque aéreo ruso" el pasado mes de enero. Sergii Koretskyi, director ejecutivo de la compañía estatal Naftogaz, explicó al FT que el presunto bombardeo "alcanzó un tanque de almacenamiento de 75.000 metros cúbicos", provocando un incendio "que tardó diez días en extinguirse". "Numerosos equipos, cables eléctricos, transformadores y un sistema de detección de fugas responsable del sellado de la tubería resultaron dañados", detallaba Koretskyi, que calificó el depósito siniestrado como "la mayor reserva de petróleo de Europa, con un diámetro del tamaño de un campo de fútbol". La empresa estatal UkrTransNafta señaló en el momento del ataque que se estaban realizando "trabajos de restauración de emergencia", aunque los bombardeos rusos dificultarían las operaciones seguras.
El primer ministro Viktor Orban ha intensificado su posición hacia Ucrania durante la disputa, que ha dejado sin petróleo a Hungría en la antesala de las elecciones, donde los sondeos auguran que podría perder. Orban aseguró este mismo lunes que "posee imágenes satelitales que demostrarían que el oleoducto no sufrió daños suficientes como para quedar inoperativo", y advirtió de que mantendrá las "contramedidas" hasta que Kiev reanude los envíos. Su homólogo eslovaco, Robert Fico, se ha sumado a la misma postura diplomática, donde ambos propusieron una misión de investigación sobre el terreno, que Ucrania ha rechazado. Las imágenes satelitales revisadas por el FT muestran claramente daños en la instalación, aunque su extensión exacta no puede determinarse solo con las fotografías.
El presidente en funciones de Ucrania, Volodimir Zelensky, acusó directamente a Orban de "utilizar el asunto para reforzar su campaña electoral" y aseguró en una entrevista con el FT que "no está dispuesto a facilitar la situación" a su homólogo húngaro. "Ahora estáis bloqueando 90.000 millones [...] dinero que necesitamos para armas, para sobrevivir", denunció. Zelensky invitó a Fico a discutir el asunto directamente en Kiev, pero la invitación ha sido rechazada. Mientras tanto, la embajadora de la UE en Ucrania, Katarina Mathernova, solicitó a través de la oficina de Zelensky "inspeccionar el oleoducto o enviar a otros diplomáticos europeos", una petición que volvió a ser denegada por los mismos "motivos de seguridad". La disputa entre Ucrania y los socios díscolos del Este de la UE, que han solido bloquear paquetes de sanciones contra Rusia por la misma razón, se ha agravado por la escalada de precios energéticos tras los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, que han disparado el petróleo y el gas y convierten cualquier interrupción del suministro en un problema aún más acuciante para la Unión Europea, que apenas dispone de fuentes estables de energía natural.