CJS reúne a medio centenar de personas frente al centro antiabortista "Mujer y Vida" en Valladolid
La Coordinadora Juvenil Socialista denuncia la labor de hostigamiento del centro para impedir que las mujeres ejerzan su derecho a la intervención voluntaria del embarazo.
Alrededor de medio centenar personas se agruparon frente al centro antiabortista "Mujer y Vida" este sábado en Valladolid (Castilla y León), convocadas por la Coordinadora Juvenil Socialista (CJS). La organización ha catalogado la labor del centro como un "aparato ideológico de la reacción católica con financiación privada" y ha llamado a la protesta para defender un horizonte político "más allá de las reformas parciales". "Aborto legal, seguro y gratuito” ha sido la principal proclamada defendida este sábado en la calle San José de Valladolid, donde se sitúa este centro, próximo a la única clínica que practica abortos en la provincia y de las escasas que lo hacen en Castilla y León.
CJS ha defendido que el aborto es un derecho que legalmente se recoge desde 2023 pero que, en la práctica, se ve gravemente vulnerado por la existencia de asociaciones como la mencionada "Mujer y Vida". "Su objetivo es presionar a mujeres trabajadoras en uno de los momentos más vulnerables de sus vidas, se presentan como un centro de ayuda, pero tras esta fachada buenista no vemos más que otro altavoz más de la reacción que se dice pro-vida", ha declara una portavoz de CJS. En el vecindario han asegurado que desde hace años integrantes de la organización "Mujer y Vida" acuden a las puertas de las clínicas para amedrentar a quienes quieren recibir una atención médica.
La organización juvenil ha alertado de lo alarmante de las cifras oficiales. Según el Ministerio de Sanidad, en 2024 más del 80% de los abortos realizados en Castilla y León se hicieron en clínicas privadas. La inmensa mayoría de estas intervenciones se realizarían en la clínica privada Ginemedica.
Varias convocatorias se han solapado con la concentración anunciada por CJS. Alrededor de una docena de personas recibieron a las personas manifestantes, acompañadas de carteles en los que se podía leer frases como “no estás sola, podemos ayudarte” o “rezamos por ti y tu bebé”. Durante el acto se han mantenido "rezando", "en algunos casos de rodillas y al borde del llanto", describen los asistentes. En la misma franja horaria la organización reaccionaria Patriam convocó una contra-manifestación, en la contigua calle de Gabilondo, y no pudieron coincidir porque la Policía intervino.
"La asociación Mujer y Vida y demás altavoces de la reacción pretenden criminalizar la práctica del aborto, llamándolo asesinato, ignorando que el feto no tiene reconocimiento jurídico como ser humano hasta semanas avanzadas de gestación", ha declarado la portavoz de CJS. La organización ha denunciado que el Estado permita que la agrupación antiabortista siga con su actividad y ha asegurado que esto no es una anomalía: "Es la lógica de un sistema que siempre ha utilizado el control sobre los cuerpos de las mujeres como herramienta de dominación".
En el manifiesto de la concentración, CJS denunció que los cuerpos de las mujeres se convierten, "una vez más", en "mercancía y fuente de beneficio". La organización ha asegurado que las las mujeres trabajadoras son las más perjudicadas por el modelo privado del servicio de interrupción del embarazo. "Delante de nosotras se alza la burocracia interminable diseñada para agotar y disuadir, mientras se nos oculta deliberadamente información sobre los objetores de conciencia y tenemos que ver nuestros centros públicos sin un solo especialista que practique la intervención”, explicaba el manifiesto.
CJS ha asegurado que su proyecto defiende un horizonte político más allá de reformas parciales: "Esto no implica rechazar las mejoras inmediatas. Significa evaluarlas en función de cuánto nos acercan a ese objetivo y de cuánto fortalecen nuestra capacidad colectiva para transformar la realidad".