El Partido Popular Europeo (PPE) ha sellado una alianza con los grupos de ultraderecha —Europe of Sovereign Nations (ESN), European Conservatives and Reformists (ECR) y Patriots (PfE)— para aprobar en comisión del Parlamento Europeo la normativa "más dura jamás planteada en materia de retornos y expulsiones de inmigrantes", según fuentes parlamentarias consultadas por elDiario.es. El texto alternativo presentado por los conservadores tras el fracaso de las negociaciones con socialdemócratas y liberales ha recibido el respaldo de los fascistas, en una maniobra que activistas antirracistas comparan ya con la Agencia de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE). "Es oficial, la UE tendrá su propio ICE haciendo redadas raciales y deportaciones a países fuera de la UE", ha denunciado en redes el activista Youssef M. Ouled, que critica el "silencio mediático" de la mayoría de medios españoles ante lo que considera "un reglamento abiertamente racista".

La propuesta, que ahora inicia su tramitación legislativa, introduce medidas que afectan directamente a las personas en situación administrativa irregular, incluyendo menores. Entre los puntos más crueles figura la posibilidad de que los Estados miembros establezcan centros de deportación fuera de la Unión Europea, incluso para familias con niños, así como convertir las expulsiones forzosas en la opción predeterminada. El texto amplía masivamente el uso y la duración del secuestro administrativo por motivos migratorios de 18 a 24 meses, con posibilidad de aplicar medidas restrictivas de movimiento y control superado ese plazo. También exige a los Estados que impongan restricciones geográficas a todas las personas sometidas a procedimiento de retorno. Incluso la eurodiputada de Los Verdes/ALE, Melissa Camara, ha señalado que "el texto adoptado por el comité, con mayoría de derecha y extrema derecha, refleja una ideología racista y populista, y pondrá en peligro vidas y violará la dignidad de las personas".

Sanciones económicas y penales para quienes no cooperen con su propia deportación

Silvia Carta, responsable de la Plataforma para la Cooperación Internacional con Migrantes Indocumentados (PICUM), ha denunciado que "esta votación sella una alianza tóxica entre fuerzas de centroderecha y extrema derecha, después de semanas de acuerdos en la sombra para eliminar las últimas salvaguardas". En declaraciones recogidas por elDiario.es, Carta advierte que la medida "pone en riesgo a cientos de miles de personas, incluidos niños, de ser detenidas en toda Europa y permite que los Estados miembros separen familias, enviándolas a centros de deportación en países donde nunca han estado". El texto incluye además disposiciones como prohibiciones de entrada de duración indefinida —que podrían llegar a ser permanentes en casos donde se invoquen "riesgos de seguridad"— e incluso sanciones económicas y penales para quienes no cooperen con su propia deportación. También cabría la posibilidad de declarar situaciones "de emergencia" en las que se ignoren salvaguardas durante la detención.

Vox celebra el paso

El jefe de la delegación del partido fascista español Vox en el Parlamento Europeo, Jorge Buxadé, ha celebrado el paso: "Hoy el Parlamento Europeo da el primer paso para las deportaciones y la reemigración que Europa necesita". Por su parte, Sarah Chander, directora de Equinox Initiative for Racial Justice, ha apuntado que "la votación revela el control total de la extrema derecha sobre la política migratoria de la UE" y que "Europa legisla su propio marco estilo ICE". Mientras tanto, Youssef M. Ouled no oculta su indignación, denunciando "la entente derecha y ultraderecha europea" que impulsó el pacto, y ha reprochado "el poco trabajo de concienciación y ruido que se ha hecho desde la izquierda para activar el debate". "Eso sí, el ICE en los EE.UU. abriendo portadas mientras tanto. Hipócritas", ha sentenciado, señalando las contradicciones de la socialdemocracia europea.