Las cinco mentiras de la entrevista a Sánchez en el Wall Street Journal
El diario lo presenta como contrario a la guerra y a los 'tecno-oligarcas', pero colabora con EEUU en la logística, arma a Israel con 1.200 millones en contratos, alcanza el 2% de gasto militar y celebra inversiones de Amazon.
El pasado jueves, el diario The Wall Street Journal publicaba una entrevista con Pedro Sánchez donde el diario presentaba al presidente del Gobierno español como el abanderado europeo del “no a la guerra” contra Irán y el principal contrapunto a Donald Trump en la OTAN. Sin embargo, una revisión exhaustiva de los hechos documentados en las últimas semanas revela que al menos cinco afirmaciones que se presentan en el artículo son inexactas o directamente falsas si se atienden las decisiones políticas reales y concretas adoptadas por su gobierno.
1. “No a la guerra” mientras arma a Israel y permite el tránsito de cargueros con armas
La entrevista recoge que la posición de Sánchez es “no a la guerra” y que ha rechazado cualquier participación española en el conflicto. Sin embargo, el informe publicado esta semana por el Centre Delàs de Estudios por la Paz revela que el Ministerio de Defensa mantiene en vigor contratos con empresas militares israelíes por valor de 1.200 millones de euros adjudicados después del 7 de octubre de 2023. Entre ellos figuran los misiles Spike LR2 (287 millones), el sistema lanzacohetes SILAM (697 millones) y el acuerdo marco POD Designador para sistemas de combate aéreo (207 millones). Además, el Consejo de Ministros aprobó en diciembre una excepción a la prohibición de transferencias para integrar componentes israelíes en aviones del Ejército como el A400M, el A330MRTT, el C295 y el dron táctico SIRTAP. Además, el instituto SIPRI situaba hace poco al Estado español como el décimo mayor exportador de armas del mundo.
Por otro lado, en la entrevista ni siquiera se menciona el llamado “Plan de desconexión de la tecnología militar israelí” que su gobierno dice estar aplicando y que el Centre Delàs denunció esta semana que no se ha hecho público ningún documento, por lo que su contenido y los efectos concretos son desconocidos para la mayoría de la población española. Mientras tanto, Moncloa reconoce abiertamente que hará "excepciones" al inexistente embargo de armas a Israel. Tampoco se ha especificado si los 79 Programas Especiales de Modernización (PEM) de armamento aprobados incluyen componentes israelíes, y las alternativas presentadas para los contratos más cuantiosos –como la propuesta de la filial española de la empresa israelí Rafael para sustituir el misil Spike por el MELLS– mantienen la dependencia de patentes israelíes.
2. “Rechazo al aumento del gasto militar” mientras alcanza el 2% y se prepara para el 5%
El WSJ recoge que Sánchez “rechaza” la exigencia de Trump y la OTAN de elevar el gasto militar al 5% del PIB y presenta esa postura como una seña de identidad de su gobierno. Sin embargo, el informe anual de la OTAN publicado este mismo jueve revela que el Gobierno español invirtió el 2% de su PIB en gasto militar en 2025, por primera vez desde que se fijó ese objetivo en 2014. El Ejecutivo español, que sigue subiendo las partidas militares prácticamente en cada Consejo de Ministros sin pasar por el Congreso, se sitúa así entre los aliados que más rápidamente han acelerado su gasto militar para cumplir la meta fijada hace una década, lo que le ha valido el halago público de Mark Rutte, secretario general de la OTAN. La Alianza ya ha acordado elevar el objetivo al 5% para 2035, y el Gobierno de Sánchez vuelve a moverse con su ambiguedad terminológica habitual: afirma que “cumplirá con las capacidades sin llegar al 5%”.
3.“Veto al uso de bases”, mientras los aviones militares despegan de Rota y Morón hacia la guerra
Sánchez aseguró al periódico que “ha impedido” que el ejército estadounidense utilice las bases de Rota y Morón para la guerra contra Irán. Esto es categóricamente falso, como muestra un análisis de los datos públicos de Flightradar24 revela al menos 40 movimientos aéreos vinculados indirectamente a la ofensiva contra Irán entre el 27 de febrero y el 5 de marzo, incluyendo 24 despegues de aviones de combate y de apoyo logístico como los C-17 Globemaster, C-130 Hércules y los aviones cisterna KC-135 Stratotanker, imprescindibles para el reabastecimiento en vuelo de los cazas que bombardean territorio iraní. Los aviones despegan de Rota y Morón con destino a bases italianas y alemanas –Aviano, Sigonella, Ramstein, Spangdahlem– desde donde continúan hacia Oriente Medio. Una fuente del Ejército del Aire explicó a El Mundo que así Washington “respeta la letra del convenio bilateral” pero mantiene al Estado español como “nodo logístico imprescindible” para la guerra.
4.La presunta cruzada contra los 'tecno-oligarcas': celebra la mayor inversión de Amazon en Europa
La entrevista presenta a Sánchez como un “firme defensor” de la regulación de las plataformas digitales y afirmó que “los amos del algoritmo” amenazan la democracia. Apenas un mes antes, el 4 de marzo, recibió en el Mobile World Congress al director global de asuntos legales de Amazon, David Zapolsky, para anunciar una inversión adicional de 18.000 millones de euros en centros de datos en Aragón, que se suman a los 15.700 millones comprometidos en 2024, macroproyectos que consumirán seis veces la electricidad de toda la comunidad. Sánchez calificó la operación como un “éxito histórico” y el ministro para la Transformación Digital, Óscar López, defendió que el proyecto creará “océanos digitales” que “distribuyan” la riqueza tecnológica. Las instalaciones consumirán seis veces la electricidad de toda la comunidad autónoma.
Acabo de mantener una reunión con el vicepresidente de Amazon, David Zapolsky, en el Mobile World Congress de Barcelona, que ha anunciado una inversión de 18.000 M€ en España, la mayor fuera de EEUU para el grupo Amazon.
— Pedro Sánchez (@sanchezcastejon) March 2, 2026
En un mundo lleno de incertibumbres, nuestro país es un… pic.twitter.com/FPr9PX6NXk
5. La “política migratoria progresista”: financiación para cárceles de migrantes con cunas en Mauritania y CIES en el Estado español
Sánchez presumió en la entrevista de su política migratoria, presentándola como un ejemplo de progresismo frente a la derecha. Sin embargo, una investigación de El Salto reveló que el Gobierno español, a través de la Fundación para la Internacionalización de las Administraciones Públicas (FIAP) del Ministerio de Asuntos Exteriores, ha construido y financiado dos centros de detención de migrantes en Mauritania –con una inversión de 1,08 millones de euros– que incluyen cunas para bebés lactantes. Los centros, ubicados en Nouakchott (107 plazas) y Nouadhibou (76 plazas), fueron inaugurados en octubre de 2025 y permiten privar de libertad a menores, una práctica expresamente prohibida por la legislación española.
Además, agentes de la Guardia Civil y Policía Nacional participan en las redadas de detención realizadas por las autoridades mauritanas, que incluyen “allanamientos de morada sin autorización judicial y detenciones arbitrarias por perfil racial”, según reportó El Salto. La externalización del control migratorio incluye el abandono sistemático de detenidos en zonas desérticas como Gogui, fronteriza con Mali. Además, su gobierno mantiene abiertos centros de internamiento de extranjeros (CIE) y ha sido condenado en múltiples ocasiones por el Tribunal Europeo de Derechos Humanos por devoluciones en caliente en la valla de Melilla. Atendiendo a más prácticas irregulares, hace poco se ha dado a conocer que al menos 232 menores migrantes han sido expulsados de centros de acogida por "pruebas de edad" de escasa fiabilidad científica.
La entrevista de Sánchez en el WJS reproduce la imagen de un “líder europeo valiente y coherente” que dice “no” a Trump y a la guerra, añadiendo comentarios discrepantes de algunos los expertos que cuestionan sus razones. Sin embargo, la pieza periodística no cuestiona en ningún momento los hechos, que con un análisis más pormenorizado de la política española, a menudo ignorados por la prensa estatal e internacional, revela contradicciones visibles. Los mencionados hechos documentados en las últimas semanas dibujan un gobierno que dice una cosa y hace otra: aumenta el gasto militar mientras dice rechazarlo, arma a Israel mientras proclama su “no a la guerra” y un “embargo de armas”, celebra las inversiones de los “tecno-oligarcas” mientras los denuncia, financia cárceles para migrantes en el Estado español y en el extranjero mientras se presenta como “defensor de derechos”, y mantiene una política de opacidad sobre sus relaciones con la industria militar israelí mientras predica la “transparencia entre aliados”. La retórica de Sánchez, hábilmente diseñada por profesionales de la comunicación política que forman su gabinete, choca con las medidas concretas adoptadas por un Ejecutivo que prioriza los intereses de las grandes corporaciones energéticas, tecnológicas y militares; no sin unos cuantos adornos para engañar a despistados.