Arnaldo Otegi, coordinador general de EH Bildu, ha defendido en una entrevista concedida a Gara que la Constitución española de 1978 contenía los "elementos necesarios" para resolver la cuestión nacional vasca. El dirigente ha señalado que la norma fundamental del Estado "recoge determinados ámbitos que no recoge para otros territorios: su naturaleza foral, los derechos históricos, habla de nacionalidades y regiones". Por tanto, según Otegi, el problema no residiría en el texto constitucional en sí, sino en el despliegue de la Ley Orgánica de Armonización del Proceso Autonómico (LOAPA) tras el intento de golpe de Estado de 1981, que "limita todas las ambiciones e impone eso que se denominó café para todos", un mecanismo que, a su juicio, abandonó "el principio de la nacionalidad" igualando la administración de los tres territorios con el resto de comunidades del Estado. Para el dirigente, el objetivo actual debe ser "levantar estas hipotecas" y "recuperar un encaje que sitúe al país por encima" de las limitaciones de aquel pacto recentralizador.

En el plano del proyecto político, Otegi ha centrado su discurso en conceptos como la "gobernanza alternativa", y sostiene que el PNV y el PSE bloquean su acceso al Gobierno porque EH Bildu buscaría "cambiar los ingredientes del pastel", si bien ha admitido que su estrategia es "gradual, que se hace con tranquilidad, con un sentido oriental del tiempo, sin ansiedades"; en definitiva, se presenta como un espacio de "serenidad" frente a la "política espectáculo". También ha priorizado la creación de un "frente amplio que sume sobre un programa de mínimos".

"Recuperar la policía para lo que nació"; "ese es un espacio a disputar"

Respecto a los aparatos represivos, Otegi no ha cuestionado a la Policía como modelo en sí, y ha centrado su crítica en la gestión de la Ertzaintza, reclamando "recuperar la policía para lo que nació" y evitar que haga "lo mismo que la Guardia Civil". El dirigente abertzale ha señalado un "problema estructural" en el cuerpo bajo la dirección del PNV, y ha lamentado el mensaje de impunidad que se envía con el archivo de casos como el de Amaia Zabarte. Además, el líder de EH Bildu ha ido incluso más lejos, adelantado que su coalición está dispuesta a asumir la gestión institucional de la Ertzaintza: "El día que nosotros llegamos al Gobierno, hay miles de hombres y mujeres armados que van a estar probablemente bajo tu responsabilidad". En relación con los casos de violencia policial de la Ertzaintza y el auge de sectores de ultraderecha que han desafiado abiertamente al Gobierno Vasco desde dentro del cuerpo policial, Otegi ha respondido una declaración ambigua: "Pero los abertzales y progresistas también tenemos que entender que ese es un espacio a disputar. Si alguien piensa que se va a solucionar poniendo un consejero de la izquierda independentista, se equivoca".

De cara al mundo

En el ámbito internacional, el discurso del coordinador general de EH Bildu se ha limitado a reivindicar "la vuelta a las reglas pactadas" que habría antes, apelando a "las reglas, a la diplomacia, a la Convención de Ginebra". El líder abertzale ha evitado interpelar directamente a los intereses estratégicos de Estados Unidos, y ha recordado que en Euskal Herria en el referéndum de 1986 ganó el "no" a la OTAN, sin mencionar si hay que exigir la salida de la OTAN hoy. En su lugar, se ha limitado a reivindicar "un mundo multipolar".

Sobre la situación en Cuba, el coordinador ha denunciado el bloqueo y los numerosos intentos de desestabilización, señalando que la falta de soberanía energética "es la llave con la que Trump y el imperialismo le están presionando". Sin embargo, pese a reconocer a la isla como una "referencia ineludible en el camino de la construcción de sociedades alternativas", Otegi ha marcado ciertas distancias con el proceso cubano al afirmar que "nadie está planteando imitar aquí el modelo cubano". En su lugar, el líder de EH Bildu ha asegurado que su apuesta es por "políticas públicas progresistas, democráticas —porque yo al socialismo le pongo siempre el adjetivo de democrático—".

Auge electoral

El discurso de Otegi sobre el marco constitucional y la gestión de las instituciones autonómicas se produce en un contexto de ascenso electoral de la coalición en las encuestas, algunas de las cuales ya le otorgan el sorpasso al PNV. Por lo tanto, Otegi prioriza la "no frivolidad" y el "pensamiento sólido" para gobernar. Ha reivindicado que EH Bildu es un "espacio consolidado" que no busca una "ruptura traumática", sino un "salto cualitativo". En sus declaraciones finales, el líder de la formación ha insistido en que su objetivo es la "regeneración radical en términos democráticos".

Históricamente, las entrevistas de Otegi en Gara poseen un carácter estratégico particular, ya que el dirigente suele emplearlas para dirigirse específicamente a la base social de la izquierda abertzale, anticipando cambios de discurso y de línea política mientras mide las reacciones y el nivel de cohesión interna ante virajes discursivos muy medidos y a veces incluso sujetos a cierta negación plausible.