El líder de la ultraderecha Britain First: “Quiero que este país se convierta en un agujero de mierda”
Una grabación encubierta revela que el dirigente fascista Paul Golding aspira a que Reino Unido se convierta en “una pesadilla” para forzar la movilización de la población hacia sus tesis racistas.
El líder de la organización de extrema derecha Britain First, Paul Golding, ha sido protagonista de un escándalo político tras difundirse una grabación secreta en la que confiesa su deseo de que el Reino Unido colapse socialmente. En el audio, viralizado este 12 de abril, Golding afirma sin ambages: "Quiero que este país se convierta en un agujero de mierda (shithole). Quiero que este país descienda a una puta pesadilla (fucking nightmare)". Según el dirigente fascista, este escenario de degradación y violencia es "lo único que sacará a la gente de sus asientos", revelando una estrategia política basada en caotizar y el fomentar el odio hacia las personas migrantes como motor para el crecimiento electoral de su formación.
La grabación, difundida inicialmente por canales de denuncia política como @smile2jannah y analizada por el medio The Canary, muestra la desconexión entre la retórica "patriótica" oficial de Britain First y los objetivos reales que persigue su cúpula. Golding, quien vaticina que en diez años la sociedad británica será un lugar "horrendo y violento", admite en el audio que "no tiene interés en apelar a las masas en el contexto actual", sino que "espera el momento" en que la "degradación social" facilite la imposición de su agenda reaccionaria. La organización es conocida internacionalmente por sus tácticas de intimidación, incluyendo "patrullas cristianas" y provocaciones directas en mezquitas, acciones que incluso antiguos aliados como Jim Dowson calificaron en su día de "inaceptables y no cristianas".
El historial de Golding está estrechamente vinculado a la violencia racista y machista. El portal de investigación Hope not Hate recuerda que el líder comenzó su trayectoria en el partido fascista British National Party (BNP) bajo la tutela de Nick Griffin. Además, existen registros de 2015 en los que Golding admitía haber agredido violentamente a su entonces pareja y vicepresidenta del grupo, Jayda Fransen. Fransen declaró posteriormente a la BBC que vivió durante años bajo el miedo constante de terminar asesinada a manos del dirigente.
La filtración ha generado una fuerte reacción en la sociedad británica, especialmente entre colectivos de izquierda, antifascistas y organizaciones antirracistas, quienes señalan que figuras como Golding no buscan "salvar" al país, sino que precisamente necesitan la miseria para poder operar. Al desear activamente que el país se convierta en un entorno hostil, la extrema derecha británica confirma que su viabilidad política depende de la destrucción de la solidaridad de la clase trabajadora y el bienestar colectivo.