Europa se enfrenta a una parálisis inminente de su conectividad aérea por el agotamiento de sus reservas estratégicas de combustible. Fatih Birol, director ejecutivo de la Agencia Internacional de la Energía (AIE), alertó este jueves de que el continente dispone de "quizá unas seis semanas" de suministro de queroseno si persiste el bloqueo de suministros derivado de la guerra con Irán. "Muy pronto escucharemos noticias de que vuelos de una ciudad A a una ciudad B serán cancelados por falta de combustible", declaró Birol en una entrevista con Associated Press, calificando la coyuntura actual como "la mayor crisis energética a la que nos hemos enfrentado jamás".

La interrupción del tránsito por el Estrecho de Ormuz —por donde circula habitualmente el 20% del petróleo mundial— ha golpeado con especial dureza a la aviación europea, que depende en un 50% de las importaciones de crudo procedentes del Golfo. Los efectos materiales ya son visibles en los bolsillos y en los servicios: el precio de referencia del combustible para aviones en Europa alcanzó a principios de abril un máximo histórico de 1.838 dólares por tonelada, frente a los 831 dólares registrados antes del inicio de las hostilidades. Esta escalada imparable de costes ha forzado ya a compañías como KLM a recortar 160 vuelos para el próximo mes al considerar que determinadas rutas han dejado de ser financieramente viables.

La advertencia de la AIE agrava las estimaciones del Consejo Internacional de Aeropuertos de Europa (ACI), que hace apenas unos días situaba en solo tres semanas el margen de maniobra antes de que la escasez sistémica se convierta en una realidad para la Unión Europea. Según Birol, la persistencia de la guerra emprendida por Israel y EEUU no solo amenaza los vuelos, sino que tendrá "graves implicaciones en la economía global", alimentando la inflación, el riesgo de recesión y hambrunas en varios países. Los países más expuestos de Europa son el Reino Unido, que importa el 65% del queroseno que consume, y Francia, con una dependencia externa del 50%.

A pesar de los intentos diplomáticos por reabrir el paso marítimo, la infraestructura energética de Oriente Medio ha sufrido tales daños que dificultarán la recuperación del suministro a corto plazo. Birol señaló que más de 80 activos importantes en el Golfo han sido dañados por el intercambio de bombardeos, y un tercio de ellos de forma "grave o muy grave", lo que podría retrasar hasta dos años el regreso a los niveles de producción previos a la guerra incluso si se alcanzada un acuerdo que desbloquee el estrecho. Mientras tanto, las aerolíneas de bajo coste como Ryanair muestran su inquietud ante un racionamiento que parece inevitable.