La Global Sumud Flotilla señala la complicidad logística y la industria militar tras el bloqueo del MSC Maya
El primer oficial del Atlantic Blue y corresponsal de 'Gedar' y 'Diario Socialista', Lino Figueroa, emite la valoración de la intervención civil sin precedentes que logró desviar una naviera.
Mientras las 39 embarcaciones de la Global Sumud Flotilla (GSF) navegan a la altura de las costas sicilianas, el capitán del Atlantic Blue y corresponsal de GEDAR LANGILE KAZETA y DIARIO SOCIALISTA, Lino Figueroa, ha difundido la declaración de la GFS y su delegación vasca, emitiendo una valoración del bloqueo del megabuque MSC Maya. Una acción que califican como un acto de "intervención civil directa" contra el entramado económico que oxigena la maquinaria bélica genocida israelí.
La declaración ha detallado que el objetivo de la operación ha sido detener físicamente el flujo de materiales que las instituciones estatales permiten transitar hacia los puertos de Ashdod y Haifa en la Palestina ocupada. La organización sostiene que la Mediterranean Shipping Company (MSC) utiliza su estructura logística para camuflar el transporte de acero aleado de alta calidad destinado a la artillería mediante "centros de transbordo" en Singapur y Abu Qir.
Recogiendo el testigo de estibadores y portuarios
La lectura política de la GSF, transmitida por Figueroa, sitúa esta acción en la "tradición de lucha de los estibadores y trabajadores portuarios", quienes históricamente han utilizado su posición estratégica en la cadena de valor para sabotear la logística de la opresión. En este sentido, la Flotilla ha hecho un llamamiento explícito a la clase trabajadora para que ejerza su poder en "cada grúa, cada contrato y cada acción laboral" con el fin de romper la supuesta "neutralidad comercial" tras la que se escudan las multinacionales del transporte marítimo. Según Figueroa, "no existe neutralidad" cuando se facilita el traslado de materias primas que terminan convertidas en proyectiles contra la población palestina.
Señalamiento a la industria militar vasca
La delegación vasca presente en la expedición ha vinculado directamente los hechos ocurridos en el Mediterráneo con la realidad industrial de su territorio. Figueroa ha denunciado que el entramado armamentístico de Euskal Herria, compuesto por más de cien empresas, factura anualmente unos 700 millones de euros mediante la producción de componentes para misiles y vehículos blindados. El corresponsal ha señalado nombres propios del sector que figuran en la lista de la delegación vasca que compone la GSF, como ITP Aero, Sener, Sapa y Aernnova. Subrayan que estas corporaciones forman parte de la misma cadena de suministro que la Flotilla intenta interrumpir en alta mar.
El poder de la clase trabajadora
Para la GSF y Figueroa, la parálisis del MSC Maya evidencia que, ante la inacción de los gobiernos y el incumplimiento del derecho internacional por parte de los Estados, es la "gente común" quien debe intervenir de forma directa en contra del genocidio. La organización rechaza que el comercio marítimo sea un "vacío moral" y defiende la necesidad de "remodelar el sistema de producción" mediante la desobediencia para dejar de ser cómplices de la masacre. La misión subraya que la verdadera fuerza para detener la guerra reside en la capacidad de los trabajadores para bloquear los beneficios de las empresas que lucran con el conflicto.
Finalmente, la declaración ha recordado que el objetivo de la GSF sigue siendo establecer una presencia duradera en la Franja de Gaza para desafiar el cerco militar impuesto por Israel desde hace casi dos décadas. El objetivo de desembarco de equipos médicos y especialistas en reconstrucción de infraestructuras se plantea como la fase decisiva de una movilización internacional que pretende "recuperar el mar como un espacio para la vida" frente a su actual uso como "corredor de armas" y "fosa común de personas migrantes". Se espera que la flota llegue a su parada en tierras sicilianas para este miércoles 22 de abril.