El sector crítico purgado de Vox, liderado por el cofundador de la formación Alejo Vidal-Quadras, ha convocado una reunión en Madrid para el próximo 20 de junio con el objetivo de avanzar construir "una alternativa política". Este encuentro, que los organizadores denominan Barajas II, pretende triplicar la asistencia del cónclave celebrado en febrero de 2025 y supone una ruptura definitiva con la dirección que ostenta Santiago Abascal. En la primera declaración de Barajas, los exmiembros expresaron "dudas sobre el origen y destino de los fondos del partido". Esta vez, el manifiesto de los convocantes redobla las críticas y hará hincapié en que la actual cúpula de Vox habría transformado el partido en un "grupo de interés económico" que expedienta, sanciona y expulsa a quienes denuncian las prácticas opacas de la formación, alejándose de los supuestos "principios liberal-conservadores" fundacionales para adoptar posiciones que califican de "totalitarias" y "estatistas".

La ruptura interna de Vox se sustenta en la denuncia de una "dirección dictatorial y opaca" sobre los recursos de la organización. Mientras la cúpula de la calle Bambú purga a varios de sus cuadros fundadores, las cuentas del partido revelan una estructura de retribuciones que beneficia directamente a la cúpula: Santiago Abascal percibe anualmente miles euros de fondos públicos mediante la acumulación de su salario como diputado (4.200 euros brutos mensuales), su presidencia de grupo parlamentario y un sueldo del partido de 37.357 euros, a los que se añade una parte de los 54.000 euros en sobresueldos anuales distribuidos de forma indeterminada entre la dirección de la formación, según denuncian disidentes. Esta concentración de sueldos en manos de una minoría, sumada al trasvase de casi 11 millones de euros a la Fundación Disenso, es señalada por los críticos internos y quienes abandonan el partido como la causa del malestar interno.

Alejo Vidal-Quadras, quien ha descrito la evolución de Vox como una "deriva autoritaria en la que una pequeña cúpula decide de manera dictatorial", sostiene que el escenario ha cambiado y ya no sería posible una "refundación". La estrategia del sector disidente se alinea con el mismo descontento de figuras como Iván Espinosa de los Monteros, Rocío Monasterio, Javier Ortega Smith, José Ángel Antelo o Juan García Gallardo, exdirigentes estatales y regiones que se han ido sumando a las críticas de falta de "democracia interna". Para los promotores de la reunión de junio, la dirección actual se habría situado al servicio de "intereses espurios", lo que a su juicio "favorece la estabilidad del Gobierno de Pedro Sánchez", mientras se fractura y debilita el espacio político a la derecha del PP.

El encuentro del 20 de junio contará con la presencia de antiguos dirigentes de Vox, militares veteranos como Antonio Budiño y responsables de sus primeros programas económicos como Rubén Manso, muchos de los cuales han migrado hacia otras plataformas o se encuentran sin organizaciones políticas, según recoge The Objective. "Ya no cabe pedir la refundación; procede decidir el paso siguiente", reza la convocatoria difundida por redes sociales, que a diferencia de otras iniciativas que buscaban impulsar un Congreso extraordinario en Vox, marcaría el inicio de una etapa política independiente de las siglas.

Trayectoria de Alejo Vidal-Quadras: El origen extranjero de la caja de Vox

El papel de Vidal-Quadras en la fundación de Vox fue determinante, no solo por su perfil institucional como exvicepresidente del Parlamento Europeo, sino por su capacidad para atraer "donaciones". Durante su etapa como primer presidente provisional de la formación, el partido recibió una inyección de casi un millón de euros procedente de simpatizantes de la Organización de los Muyahidines del Pueblo de Irán (MEK). Esta organización, que el propio Vidal-Quadras defendió en Bruselas para que fuera retirada de las listas de grupos terroristas de la UE, financió el 80% de la campaña europea de Vox en 2014. Las donaciones, atomizadas en más de 140 aportaciones internacionales, fueron el motor que permitió implantar la estructura de Abascal en sus inicios. Aunque Vidal-Quadras sostiene que los fondos fueron "transparentes", su rol como "puente" de una organización paramilitar con un pasado de actividad armada y sospechas de vínculos con servicios de inteligencia israelíes sitúa su liderazgo bajo el prisma de un lobby internacional.

Un intento de asesinato en 2023

El atentado sufrido por el propio Vidal-Quadras el 9 de noviembre de 2023 en pleno centro de Madrid, donde recibió un disparo en la cara por parte de un sicario en moto, ha sido utilizado por el político para reforzar su perfil de "resistente". Sin embargo, la naturaleza del ataque también funciona como un indicio sospechoso del grado de implicación del disidente de Vox con agentes internacionales de alto riesgo. La investigación judicial apunta a una supuesta "represalia" de Teherán ejecutada por organizaciones de la "Mocro Maffia", sospechas que no han sido confirmadas por el momento, pero que genera dudas sobre el ecosistema político en el que se mueve el cofundador de Vox. Además, los perfiles de los presuntos implicados en la acción parecen contradecir esta hipótesis. El que parece ser el "cerebro" logístico del ataque armado, Naraya G., detenido en Lanjarón, mantenía vínculos directos con intereses pro-israelíes. Según reveló El Español, Naraya desarrolló la web "Bibipedia", un portal de apoyo al primer ministro Benjamin Netanyahu, a través de la empresa de software de su padrastro, un ciudadano israelí residente en Eilat.