El pasado 13 de abril, Rangaboina Bhagya, conocida como la "camarada Rupi", miembro del Comité del Área de Partapur y comandante del Ejército Guerrillero de Liberación Popular (PLGA), cayó en combate tras un enfrentamiento armado de varias horas contra las fuerzas represivas en el distrito de Kanker, Chhattisgarh (India). Rupi, de 46 años, era una de las dirigentes comunistas más buscadas por el Estado indio, que ofrecía una recompensa de 500.000 rupias por su captura. Según fuentes locales citadas por A Nova Democracia, la comandante se negó a las exigencias de rendición de la policía de Telangana y se mantuvo en su posición del PLGA a pesar de las secuelas físicas de la poliomielitis que padecía y la intensa presión militar en la región de Bastar.

La muerte de la dirigente guerrillera, que ha sido despedida con honores por simpatizantes locales, se produjo apenas doce días después de que el Gobierno de Chhattisgarh declarara formalmente el 31 de marzo que el estado estaba "libre de maoístas", una proclama que los hechos han invalidado rápidamente. El 15 de abril, mientras miles de personas se congregaban en Telangana para el funeral de Rupi bajo el saludo adivasi "Johar Bhagya", se registraba un nuevo enfrentamiento armado en los bosques de Saranda, Jharkhand. En esta acción, cinco mercenarios del batallón COBRA y la unidad Jharkhand Jaguar resultaron heridos, viéndose obligados a retirarse ante la capacidad de fuego de la unidad guerrillera liderada por Misir Besra.

El aparato de propaganda del régimen de Narendra Modi ha intensificado la "Operación Kagaar", una campaña de cerco y aniquilación que busca despejar áreas ricas en recursos naturales mediante la eliminación de la resistencia naxalita y sus bases sociales compuestas por minorías étnicas perseguidas. Sin embargo, la movilización masiva por Rupi, tras 48 horas de retención del cadáver por parte de las autoridades indias, demuestra que los lazos entre la organización revolucionaria y las masas campesinas siguen en pie. Rupi desarrolló durante dos décadas una importante labor de organización y educación política en la Asociación Revolucionaria de Mujeres Adivasi y en la defensa de los derechos de soberanía sobre la tierra y el agua (jal-jangal-zameen), una labor que su asesinato no podrá borrar de la memoria colectiva de miles de campesinos pobres y combatientes que siguen sumándose a las filas de la guerrilla Naxalita.

Pese a la actuación de las fuerzas policiales y paramilitares en Chhattisgarh y regiones aledañas, la insurgencia comunista mantiene su estructura de mandos y cierta capacidad de respuesta táctica operativa sobre el terreno. El fallecimiento de Rupi, sumado al de su compañero Vijay Reddy en 2025, se inscriben en una dinámica de guerra popular que el antiguo Estado indio no ha logrado clausurar mediante la vía militar ni el control social de las zonas tribales.