El sistema educativo de la República Popular China ha alcanzado una tasa bruta de matriculación superior al 60 % en 2026, lo que supone haber duplicado los niveles registrados en 2012. Según datos del Ministerio de Educación y el portal oficial english.gov.cn, esta expansión implica que la mayoría de los nuevos trabajadores acceden a la producción con una formación técnica o profesional superior. El volumen total de personas con educación superior ha superado los 250 millones, consolidándose como la mayor reserva de fuerza de trabajo con estudios superiores a nivel global, con un crecimiento anual que sobrepasa los 10 millones de graduados.

Dicho incremento en la cualificación de la clase trabajadora se refleja en el promedio de años de escolaridad de la población en edad laboral (16 a 59 años), que alcanzó los 11,3 años en 2025. Los reportes del National Bureau of Statistics de China indican que esta cifra equivale aproximadamente al segundo año de universidad. Solo durante el periodo del 14.º Plan Quinquenal (2021-2025), se titularon 55 millones de personas, y para el presente año 2026 se estima que la cifra de nuevos graduados alcance los 12,7 millones, unos 480.000 más que el año anterior.

La mayor reserva mundial de profesionales de I+D

La inversión estatal en formación está estrechamente ligada con el desarrollo de las denominadas «nuevas fuerzas productivas de calidad». De acuerdo con informaciones de CGTN y People’s Daily, China posee actualmente la mayor reserva mundial de investigadores y especialistas en desarrollo (I+D). El gasto en esta área alcanzó los 3,93 billones de yuanes en 2025, lo que representa una intensidad del 2,8 % del PIB, superando el promedio de los países de la OCDE y situando al país asiático como líder en patentes de invención válidas, con más de 5 millones registradas.

UNESCO: "Sin precedentes"

El Gobierno chino justifica este despliegue como una pieza central para el sostenimiento de su soberanía tecnológica y su competitividad frente a otros bloques económicos, en la línea de lo acordado en sus dos sesiones y el nuevo Plan Quinquenal. La UNESCO, en su Global Education Monitoring Report de 2026, califica esta expansión como una transformación "sin precedentes", pasando de 3,9 millones de matriculados en 1990 a más de 60 millones en la actualidad. La estrategia de Pekín apuesta por crear una fuerza laboral interdisciplinaria para evitar el estancamiento económico.

Desempleo juvenil

No obstante, esta masificación de la enseñanza superior se produce en un contexto de desajustes entre la formación académica y las necesidades de la estructura productiva. Informes de finales de 2025 señalan que el desempleo entre la juventud de 16 a 24 años se situó en el 16,5 %. Esta situación evidencia tensiones en la absorción de la nueva fuerza de trabajo universitaria por parte de la estructura productiva, generando debates sobre el subempleo y la precariedad de los recién graduados a pesar de la expansión cuantitativa del sistema educativo.