El presidente ruso, Vladimir Putin, y el mandatario estadounidense, Donald Trump, han pactado por vía telefónica una propuesta de tregua en Ucrania con motivo del 9 de mayo, fecha en la que se conmemora la victoria sobre la Alemania nazi. Según ha informado el Kremlin este miércoles, Trump ha alabado la iniciativa y ha subrayado "la importancia de un pronto cese de las acciones militares". Este movimiento diplomático ocurre mientras el Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia, a través de su viceministro Georgy Borisenko en declaraciones a Izvestia, se muestra "dispuesto" a trasladar las futuras mesas de negociación a países de Oriente Medio.

La propuesta de Moscú se limita por ahora a una pausa simbólica similar a las dos treguas breves ya consensuadas en 2025. Sin embargo, el presidente ucraniano, Volodimir Zelensky, exige un alto el fuego de al menos 30 días, exigencia que el Gobierno ruso rechaza tajantemente. El asesor de Putin ha manifestado que "Trump cree que un trato que ponga fin al conflicto en Ucrania ya está cerca", pese a que las negociaciones formales permanecen estancadas desde mediados de febrero porque las partes no ceden en sus objetivos estratégicos.

En el plano militar y político, el jefe del Kremlin ha condicionado cualquier avance diplomático real a que Zelensky acepte la demanda rusa de retirar todas sus tropas de la región del Donbás, zona del Este del país de mayoría rusófona. Durante la conversación con Trump, Putin ha recalcado que las fuerzas rusas mantienen "la iniciativa estratégica en el campo de batalla" y que "los objetivos de la operación militar especial serán alcanzados en cualquier caso", priorizando la vía armada si no existe una capitulación ucraniana sobre los territorios en disputa.

El estancamiento del conflicto se ve agravado por la situación en Oriente Medio, que ha desviado la atención de la Casa Blanca. Según ha explicado Denis Denisov, experto de la Universidad Financiera del Gobierno ruso, a la agencia rusa TASS, los responsables estadounidenses que iniciaron el proceso "se han distanciado de él debido a la situación de Irán". Esta parálisis diplomática favorece a que se mantenga la guerra, mientras antiguos cargos ucranianos como Oleg Tsaryov señalan que la Unión Europea ha garantizado financiación suficiente para que Zelensky prolongue los enfrentamientos durante dos años y medio más.Por lo general, la prensa oficial y los líderes políticos occidentales han reaccionado con escepcismo a la breve tregua, cuestionando su sinceridad y destacando "violaciones previas del alto el fuego" durante pausas similares.

Por su parte, algunos sectores del bloque europeo han comenzado a sugerir la entrega de territorios como salida al conflicto. El canciller alemán, Friedrich Merz, ha declarado recientemente que Kiev probablemente "tendrá que aceptar la pérdida de parte del territorio ucraniano" si desea asegurar su futura pertenencia a la Unión Europea. Esta postura coincide con el análisis de expertos rusos que prevén que, ante la falta de iniciativas de diálogo bilateral entre Moscú y Kiev, el proceso negociador no se reactivará de forma efectiva hasta la llegada del otoño.