La adopción de tecnologías de inteligencia artificial por parte de las empresas en el Estado español ha alcanzado una "masa crítica" que amenaza con una eliminación masiva de puestos de trabajo en la próxima década. Según el informe Inteligencia artificial y mercado de trabajo en España: Exposición ocupacional, efectos sobre el empleo y adopción empresarial publicado este abril por el centro de estudios Funcas, la implantación empresarial de estos sistemas se ha acelerado notablemente, pasando del 12,4% en 2023 al 21,1% en el primer trimestre de 2025. Esta transferencia de tareas hacia sistemas automatizados busca una explotación más eficiente de la fuerza de trabajo, permitiendo a las empresas que ya utilizan estas tecnologías registrar una "productividad media un 27% superior" a las que no las emplean.

El director de Estudios Financieros de Funcas, Francisco Rodríguez-Fernández, estima en su investigación una "destrucción bruta de empleo de entre 1,7 y 2,3 millones de puestos de trabajo" para el periodo 2025-2035. En el escenario más hostil para los trabajadores, el informe advierte de que la cifra de empleos eliminados "podría superar los 3,5 millones". El estudio aclara que este proceso "no implica necesariamente el cierre de centros de trabajo", sino que la realidad para la clase trabajadora será una "combinación de reducción de plantillas, menor contratación y reorganización de funciones" dentro de los puestos que consigan permanecer bajo los nuevos parámetros productivos.

La estrategia de sustitución de trabajo vivo por capital fijo se concentra en los grupos de "empleados administrativos y técnicos de nivel medio y superior", sectores que hasta ahora mantenían cierta estabilidad y que ahora enfrentan la obsolescencia rentable. Según los datos del informe, el sector TIC lidera esta presión por la automatización con un 58,7% de adopción, seguido por los servicios (25,7%), la industria (17,5%) y la construcción (11,4%). Las grandes empresas utilizan estas herramientas para reducir sus gastos en salarios, mientras que las pequeñas y medianas empresas corren el riesgo de quedar rezagadas, lo que a su vez podría "acelerar la concentración sectorial" en manos de los grandes capitales.

Pese a que el informe menciona una hipotética creación de 1,61 millones de nuevas ocupaciones vinculadas a la gestión de la tecnología, Funcas reconoce que el acceso a estos puestos "depende de niveles educativos más elevados", lo que profundiza la segmentación de la clase trabajadora y deja desprotegidos a quienes no puedan costearse los estudios. De hecho, el informe señala que la prima salarial por poseer competencias tecnológicas se ha disparado al 56%, evidenciando cómo la automatización se utiliza para "ampliar las brechas existentes". Con una pérdida neta estimada de 400.000 empleos, la automatización actúa como un mecanismo de presión sobre la clase trabajadora que incrementa el ejército industrial de reserva y amenaza con empeorar las condiciones de vida logradas hasta el momento.