Las fuerzas militares de los Estados Unidos de América ejecutaron este viernes una nueva serie de ataques navales en el estrecho de Ormuz contra embarcaciones con bandera iraní, según ha confirmado el Mando Central de los EEUU (CENTCOM). El ejército estadounidense bombardeó dos buques cisterna y deshabilitó un tercer navío bajo el argumento de "hacer cumplir el bloqueo" que Washington mantiene sobre los puertos del país persa. Estos ataques rompen la maltrecha estabilidad del "alto el fuego" iniciado el pasado 17 de abril. Además, esto sucede mientras la administración Trump presiona a Teherán para que acepte un memorándum de 14 puntos que incluye la entrega de sus reservas de uranio enriquecido.

La ofensiva militar ha tenido consecuencias mortales para los trabajadores del mar. Mohammad Radmehr, gobernador del condado de Minab, informó del hallazgo del cuerpo sin vida de uno de los cinco marineros desaparecidos tras el ataque nocturno contra un carguero comercial. Según datos de la agencia persa Mehr, el bombardeo provocó un incendio en el buque y dejó otros diez marineros heridos, quienes fueron trasladados a hospitales de la zona. Equipos de rescate locales continúan la búsqueda de los otros cuatro operarios que permanecen en paradero desconocido tras la agresión militar estadounidense.

Desde el ámbito diplomático, el ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, denunció la estrategia de Washington de utilizar la violencia como herramienta de negociación. "Cada vez que una solución diplomática está sobre la mesa, EEUU opta por una imprudente aventura militar", manifestó Araghchi, señalando que la diplomacia es siempre la "víctima" de las políticas de presión de la Casa Blanca. El ministro también desmintió las evaluaciones de la inteligencia estadounidense sobre su capacidad defensiva, asegurando que el inventario de misiles de Irán está al "120%" respecto a los niveles anteriores a la guerra, frente al 75% que estimaba la CIA en informes filtrados a la prensa estadounidense.

Por su parte, una fuente militar consultada por la agencia Tasnim calificó las acciones de EEUU como "terrorismo americano contra petroleros iraníes" y confirmó que la marina de Irán respondió con fuego ante la violación del alto el fuego. Aunque la fuente indicó que la situación es de "calma momentánea", advirtió de que "existe la posibilidad de que se reanuden tales conflictos en la región" si las fuerzas estadounidenses intentan entorpecer de nuevo el tránsito de los buques iraníes. El CENTCOM, por contra, presume en sus comunicaciones oficiales de "haber bloqueado ya el paso de embarcaciones con capacidad para transportar crudo valorado en 13.000 millones de dólares".

Esta escalada bélica en el estrecho de Ormuz coincide con el recrudecimiento de los ataques de Israel en el sur del Líbano, donde los bombardeos han asesinado a 20 personas este mismo viernes, incluyendo a un paramédico de la Defensa Civil Libanesa. Según la Agencia Nacional de Noticias libanesa, los ataques israelíes se han intensificado en las últimas horas contra localidades como Toura, Zrarieh y Jebchit, dejando un balance total de 2.759 personas asesinadas desde que se reanudaron las hostilidades el pasado 2 de marzo. Mientras el secretario de Estado, Marco Rubio, exige en Roma "acciones concretas" contra Irán ante sus socios europeos, la realidad sobre el terreno muestra una política de destrucción de infraestructuras y vidas por parte del bloque liderado por Washington e Israel.