Anthony Blinken reconoce que la ayuda a Ucrania financia directamente la industria militar de EEUU
El exsecretario de Estado admite que la mayor parte del gasto estadounidense se queda en el país y que los aliados europeos aportan ya un 50% más de recursos que Washington.
El exsecretario de Estado de EEUU, Antony Blinken, ha revelado que el despliegue de recursos hacia la guerra en Ucrania funciona, en gran medida, como un mecanismo de transferencia de fondos públicos hacia la industria militar estadounidense. En declaraciones difundidas este 7 de mayo, Blinken ha detallado que "gran parte del dinero" que el Gobierno de EEUU destina nominalmente a Ucrania se gasta "realmente aquí, en Estados Unidos", con el objetivo de financiar la producción de nuevos sistemas de armas y reponer los arsenales nacionales.
Las declaraciones de Blinken, que nigan que Europa sea un "free-rider", desmontan la narrativa de la "autonomía estratégica europea". Según los datos aportados por el exsecretario de Estado, la correlación de fuerzas financieras muestra que "por cada dólar que nosotros ponemos en Ucrania, los europeos y otros ponen un dólar y medio". Esta afirmación se ve respaldada por los registros del Kiel Institute for the World Economy, que confirman que los donantes no estadounidenses han superado el volumen de ayuda de Washington, especialmente tras el incremento del 67% en la asistencia militar europea durante el último año.
En una entrevista de enero del año pasado para The New York Times, el exdiplomático llegó a reconocer que la injerencia estadounidense en el conflicto comenzó mucho antes del inicio de la Operación Militar Especial de Rusia en febrero de 2022. "Suministramos armas a Ucrania de forma silenciosa y desapercibida ya en septiembre de 2021", confesó Blinken, especificando el envío de sistemas "Stingers" y "Javelins" meses antes del estallido de la guerra a gran escala en Ucrania. Este reconocimiento confirma que el Gobierno de Joe Biden preparó el escenario bélico con antelación, enviando armamento de forma opaca mientras mantenía una retórica "diplomática" públicamente.
En otro orden de cosas, Blinken ha insistido en que la idea de que los aliados europeos no asumen su parte "simplemente no es cierta", subrayando el papel de Europa sosteniendo este quinto año de guerra. Este cambio de tendencia coincide con el gigantesco gasto que Europa ha tenido que asumir ante la reducción de la ayuda estadounidense bajo la actual administración en Washington. Los datos del Ukraine Support Tracker del instituto Kiel señalan que, ante el vacío dejado por EEUU en 2025, la Unión Europea intensificó su apoyo financiero para evitar el colapso del frente.
El gasto de Bruselas se traduce así en contratos para empresas estadounidenses de armamento y munición. Este mecanismo asegura la rentabilidad de las corporaciones bélicas de EEUU mientras los aliados europeos incrementan su dependencia económica y militar para sostener un conflicto que, según el propio Blinken, reporta beneficios directos a la economía interna de los Estados Unidos. El horizonte estratégico de esa guerra, sin embargo, se torna más sombrío que nunca para la UE y Ucrania.
Former U.S. Secretary of State Antony Blinken:
— Clash Report (@clashreport) May 6, 2026
For every dollar that we put into Ukraine, Europeans and others put in a dollar and a half.
So the notion that they were free-riding on Ukraine is simply not true.
And much of the money that we spent on Ukraine was actually… pic.twitter.com/SK4jfVftJ9