Las autoridades israelíes han hecho efectiva la liberación de Thiago Ávila y Saif Abukeshek tras mantenerlos secuestrados durante más de una semana bajo condiciones punitivas. Ambos activistas de la Global Sumud Flotilla fueron capturados por las fuerzas militares de Israel tras el abordaje de los barcos civiles de la flotilla mientras navegaban por aguas internacionales, a pocas millas náuticas de la isla griega de Creta. Según ha confirmado la propia organización en un comunicado oficial emitido este 9 de mayo, la puesta en libertad se produce sin que se haya presentado ningún cargo formal contra ellos, lo que deja en evidencia la falta de base jurídica para su detención.

Desde la organización de la misión humanitaria califican esta liberación como una "victoria sobre los intentos de Israel de criminalizar el movimiento de la flotilla". Desde la organización subrayan que, si el Estado israelí hubiera tenido pruebas de la supuesta "afiliación con Hamás" o de cualquier "actividad ilegal", los activistas no habrían sido liberados. La FFC denuncia que las acusaciones vertidas por las instituciones israelíes son "propaganda con motivación política" cuyo objetivo es justificar la violencia contra civiles y silenciar la resistencia mundial frente al genocidio y la violencia colonial de asentamiento en Palestina.

El movimiento civil internacional señala que, durante meses, Israel y sus aliados han intentado presentar la misión humanitaria como una "amenaza a la seguridad". Este marco narrativo buscaba "preparar a la opinión pública para el posible uso de fuerza letal contra civiles desarmados en el mar". La resolución del caso de Ávila y Abukeshek demuestra, para la coalición, que Israel carece de "justificación legal o fáctica" para atacar la flotilla o emplear la violencia contra sus integrantes, reafirmando el carácter civil y pacífico de la iniciativa.

10.000 presos políticos palestinos sin cobertura internacional

A pesar de la liberación, los activistas advierten de la desigualdad en la protección jurídica y diplomática. Mientras que los activistas internacionales han contado con el apoyo de canales diplomáticos y presión internacional, la organización recuerda que más de 10.000 palestinos permanecen encarcelados en prisiones y campos de tortura israelíes. Según recuerda el el comunicado, estas personas sufren condiciones de inanición, abuso, aislamiento, negligencia médica y agresión sexual sin que exista una intervención internacional efectiva ni rendición de cuentas por parte de los responsables institucionales.

La organización insiste en que continuará con las expediciones marítimas para desafiar el bloqueo. "Las amenazas, ataques y acciones ilegales de Israel contra civiles no detendrán los esfuerzos internacionales para enfrentar la impunidad", declaran desde la Global Sumud Flotilla. El movimiento afirma que su estrategia de resistencia a largo plazo se sitúa dentro de la lucha contra el apartheid y décadas de despojo contra el pueblo palestino, manteniendo su compromiso de apoyo directo a la población afectada por el cerco militar y humanitario impuesto por el Estado de Israel.