El Gobierno de los Estados Unidos de América, encabezado por el presidente Donald Trump, ha rechazado formalmente la propuesta de alto el fuego remitida por la República Islámica de Irán este 10 de mayo. A través de su plataforma Truth Social, Trump ha tildado la respuesta iraní de "totalmente inaceptable" y ha acusado a Teherán de "jugar juegos" con la comunidad internacional. Este movimiento diplomático, gestionado a través de Pakistán, buscaba establecer un plan de 14 puntos para detener las hostilidades, asegurar la navegación en el estrecho de Ormuz y vincular el fin del conflicto al cese de los ataques contra el Líbano.

La administración estadounidense mantiene una postura de máxima presión, respaldada por un bloqueo naval activo. Según ha informado el Comando Central de EEUU (CENTCOM) en sus canales oficiales, las fuerzas navales han "redireccionado" ya 61 buques comerciales y "deshabilitado" otros cuatro en las operaciones de asedio en el estrecho de Ormuz. Paralelamente, el secretario de Energía, Chris Wright, ha confirmado en el programa Meet the Press de la NBC que el Gobierno estadounidense baraja suspender el impuesto federal a la gasolina para paliar el encarecimiento de los combustibles derivado de la guerra, que mantiene los precios en una media de 4,52 dólares por galón.

En el frente militar, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ha reafirmado en declaraciones a la cadena CBS que la guerra contra Irán "no ha terminado" y ha supeditado cualquier acuerdo al desmantelamiento de los "sitios de enriquecimiento y fuerzas aliadas" de Teherán. Mientras se desarrollan estas negociaciones indirectas, el Estado de Israel pone las líneas rojas e intensifica su ofensiva sobre el territorio libanés. Según datos del Ministerio de Salud Pública de Líbano, los ataques israelíes han asesinado ya a 2.846 personas desde marzo, de las cuales 552 han perecido tras el inicio del teórico alto el fuego el pasado 16 de abril.

El senador demócrata Mark Kelly ha advertido en CBS News que las existencias de municiones estadounidenses están "agotadas" y que su reposición podría tardar "años", subrayando la ausencia de una "estrategia o cronograma" claro por parte del Ejecutivo. Por su parte, el Gobierno iraní, a través de su viceministro Kazem Gharibabadi, ha advertido de una "respuesta decisiva" ante el despliegue de buques de guerra franceses y británicos en la zona, calificando estas acciones de "ilegales" y "provocadoras".

Finalmente, la agresión israelí sigue devastando las infraestructuras básicas y las condiciones de vida de la población en la región. En el sur de Líbano, la artillería israelí ha atacado la estación eléctrica de la gobernación de Nabatieh, dejando a varias localidades sin suministro. La agencia Wafa ha denunciado que colonos y fuerzas de ocupación continúan con el "saqueo, robo de tierras y destrucción de propiedades" en Cisjordania, mientras voluntarios en el hospital Al-Shifa plantan olivos en patios donde se recuperaron más de 500 cadáveres de fosas comunes, símbolo de la destrucción sistemática que la ONU y diversas organizaciones sociales definen como un proceso de genocidio continuado.